Reza el refrán popular que “para que la cuña
apriete debe ser del mismo palo”, y eso ocurre
con las críticas acertadas del diputado federal
Porfirio Muñoz Ledo, buscando que no “haga
agua” la Cuarta Transformación que se propone
el gobierno federal y de la cual él es parte
importante.
Y ni modo que lo tilden de “conservador” o
“fifí”, porque la voz progresista y crítica de
Porfirio se ha escuchado en el sistema político
mexicano desde hace más de medio siglo.
Hoy el legislador que “arrastro el lápiz” en
tiempos del Presidente Luis Echeverría Álvarez
para dar forma a la Ley de Derechos y Deberes
de los Estados que propuso México y adoptó la
ONU, habla de las disfunciones constitucionales
y confrontaciones entre el Ejecutivo de la Unión
y autoridades públicas del país, en clara alusión
al problema de Jalisco que enfrentó al
Presidente y al Gobernador.
También llama a respetar la jurisdicción y
desempeño de los órganos autónomos como el
INE, INAI, IFT, la COFECE y la Comisión
Nacional de Derechos Humanos, que quieren
usurpar funciones y convertirse en la
Defensoría del Pueblo, pero cerrando la boca
para cumplir su función.
No escapan sus compañeros diputados de
MORENA, que dice solo aprueban iniciativas
que “ordenan de arriba”, olvidando que ellos
tienen obligación de presentar iniciativas en
beneficio del pueblo, ni tampoco la confusión
que se causa con las declaraciones emitidas
por el gobierno con motivo del coronavirus, en
donde se cambian a discreción fechas y
medidas y mucha gente no sabe a quién hacerle
caso.
Porfirio ve lo que quizá otros no ven o no
quieren ver, como que alentamos nuestras
importaciones mientras las principales
exportaciones de México se van a encarecer
con la devaluación del dólar frente a las
monedas del mundo, y el amago de reducir
nuestras reservas en dólares en perjuicio de la
relación cambiaria.







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