LO CLARO. La producción de energía (y energéticos) pondera a México como
uno de los principales países con alto potencial presente y futuro.
La potencialidad en específico de Tamaulipas, le permite visualizarse como
tierra fértil para la inversión, bien en materia de hidrocarburos, en yacimientos
no convencionales y en la generación de energías limpias.
El Dr. Paul Alejandro Sánchez, durante el seminario “El futuro del sector
energético” llevado a cabo por la Universidad Autónoma de Tamaulipas
destacó las tendencias del sector; abundando en lo que asevera (sic) “será la
democratización, descarbonización, digitalización de la producción de energía
en el futuro donde Tamaulipas mantiene sus reales como un estado altamente
calificado” y apegado a los factores ambientales que hoy rigen al mundo en
materia de producción de electricidad.
LO OSCURO. Y precisamente en temas de regulación energética.
La definición abstracta o real de la palabra ‘omnímodo’, refiere al poder que
abarca todo. Sin contrapesos; sin separación de poderes. Donde no existen
mecanismos que permitan la participación ciudadana y el control es ejercido
por una sola fuente de poder.
Hoy se encuentra a estudio en el Senado de la República, reformar el artículo
28 de la Constitución para dar paso a un uso monopólico del ejercicio del
poder.
La hasta hace poco autonomía de los órganos reguladores como lo son las tres
instancias que hoy están en peligro de extinción, refieren a la concentración en
un solo ‘mostrador’ al que pretenden llamar Instituto de Mercados y
Competencia para el Bienestar INMECOB.
Sumará a la Comisión Reguladora de Energía CRE; el Instituto Federal de
Telecomunicaciones IFT y la Comisión Federal de Competencia Económica
COFECE.
Algo tan absurdo, como llegar a pensar que el organismo encargado de
organizar las elecciones, fuera dependiente directamente de la Secretaría de
Gobernación del propio Gobierno. ¡Ah caray! Eso me suena…
En este caso, quien propone desde el Senado tal aberración, sugiere que es
con la finalidad “de presentar ahorros en materia de finanzas burocráticas y
reducir tiempos administrativos”.
Lo que no han medido con su iniciativa es que si en el corto tiempo la
democracia les llegase a asestar un golpe de revés, otorgarían un poder
inimaginable a quien gobierne tras su paso por el poder.
Combatir monopolios, competencia energética, empleo se encuentra en riesgo
de ser sancionados por una autoridad sin contrapesos. Desincentiva a la
inversión y generación de desarrollo.
La parca transparencia que significaría el nuevo INMECOB representará no
sólo un retroceso al poder obnubilado que en el pasado tuvo el gobierno que
era dueño inclusive de la mayoría de las empresas como bancos y productoras,
sino que imposibilita el libre mercado y la competencia real ante un panorama
monopólico y sancionador de un gobierno totalitario. Sin contrapesos.
El INEGI se encuentra a un tris de ser o evaporado o absorbido por la
estructura federal.
El propio INE es cuestionado por la misma autoridad, en señal que va pronto a
ser parte de los organismos ninis.
Y seguramente será sumado a otro que aglutine a más dependencias
encargadas de elecciones para el bienestar.
Quizá la intención que manifiesta el senador Monreal con la suma de los
organismos encargados de regular y sancionar, sea buena.
Pero despiertan más inquietud por la alta concentración de poder que será la
verdadera resultante.
En 1977 Jesús Reyes Heroles convencía –por la vía de la razón- al presidente
López Portillo de crear espacios en el Congreso para que hubiera voz de los
partidos que perdían en las elecciones. Los ‘sin voz’ encontraban espacios en
las curules de representación proporcional o plurinominales.
La razón que esgrimía Reyes Heroles, era que la democracia mexicana (PRI)
se veía mal al tener el control absoluto y no dejar espacio a los contrapesos.
Hacen falta más contrapesos hoy en día…
COLOFÓN: Bastaría con preguntar al hoy titular de CFE, si cuando fue
encargado de hacer elecciones estaba supeditado al control del jefe del
ejecutivo… seguro dirá que NO. Que era autónomo. Más o menos a eso nos
referimos…
[email protected]
@deandaalejandro







Discussion about this post