Los contagios de covid-19 en Tamaulipas, han aumentado, en Reynosa, los
casos ya superan los 250 y tienden a seguir subiendo, mientras eso pasa, la
población sigue su camino y sus hábitos, nadie los detiene y las indicaciones
dadas por las autoridades municipales y estatales, parecen ser de poca
preocupación para ellos, lo que si vieron importante, son la llegada a las
tiendas de conveniencia, de camiones llenos de cerveza, arrancando las
lágrimas de muchos hombres y mujeres, por tan importante acontecimiento.
La entrada en operación de las actividades económicas, ha traído movilidad y
más contagios, la curva de contagios parece acrecentarse todos los días,
poniendo a las autoridades sanitarias en un dilema a seguir.
El poder de la información es brutal, pero aún más lo es la desinformación,
porque la población obedece a su conveniencia y necesidades, sin importar
en muchas ocasiones el resultado de sus actos, sobre todo, si son propuestas
venidas del gobierno federal e llevadas a cabo con el ejemplo del mismo
presidente de la república.
Para el presidente reanudar sus giras, era necesario, su imagen y popularidad
va y sigue cayendo, la marcha de la clase media, los claxon y reclamos dieron
al mandatario, una sopa de su propio chocolate, e hicieron que su ejército de
robots y trolls de medios, hicieran su aparición y defensa férrea; pero ya no
fue posible, porque el país, está sumido en su peor crisis económica, política
y social.
La clase media, quizá el grupo poblacional más golpeado, es quien encabeza
la rebelión, pero tambien es la clase media, la que sigue tomando las
medidas de la sana distancia y las recomendaciones para prevenir el
coronavirus, porque los chairos y seguidores, la clase baja se volcó a las
calles, argumentando las palabras del propio presidente y del fin de la sana
distancia.
Por eso es importante, saber que tener un gran poder, también es sinónimo
de una gran responsabilidad, eso lo debería de saber el presidente, lo
deberían de saber los secretarios y sobre todo, lo deberían asumir quienes
informan; porque la población en su confusión,
Los países más afectados, reiniciaron sus actividades, una vez que la curva de
contagio, inicio el descenso, pero en México no paso así, aquí nos cayó como
anillo al dedo, y el presidente en su urgencia política, rompió todas las reglas
sanitarias y dio por terminada nada sana distancia, según de manera
ordenada, pero la población harta del encierro, está provocando más
contagios y muertes todos los días, desde la apertura de las actividades
económicas.
No se puede culpar a gente de salir, han sido muchos días de encierro, el
hambre y la desesperanza son cabrones, los ahorros se acaban y la comida en
los hogares empieza a escasear, aparejado que al presidente pone el ejemplo
de romper las reglas, entonces, no podemos acusar a la gente buena de tener
malas costumbres.
Al tiempo.







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