Antes de la llegada del COVID-19, la situación mundial ya era muy compleja, en la
que prevalecía el antagonismo político de Donald Trump en Estados Unidos, el
choque ideológico de México con Andrés Manuel López Obrador, el protagonismo
imperialista de chinos y rusos, y los efectos separatistas del BREXIT en Inglaterra.
El anunciado aterrizaje del Coronavirus, vino a complicar más el panorama político
y económico, en poderosas naciones como Alemania, Francia, España, Italia, India,
Brasil y Perú, y en algunos casos, evidenció las desigualdades sociales, las nulas
oportunidades de crecimiento laboral y las deficiencias en los sistemas de salud.
Dichos avatares se incrementaron en plena pandemia, puesto que las familias como
por arte de magia debieron renunciar a su vida consumista, además de permanecer
un número considerable de horas en casa, dándose un encono y un hacinamiento,
detonado por las crisis financieras globales, las tensiones y el estrés.
La mayoría de las relaciones sociales y familiares son zarandeadas por el orgullo,
por el egoísmo y por la soberbia, en donde cada quien pretende dominar, castigar
y hacer valer sus creencias, en la que nadie conoce las palabras renunciación,
entrega total, amor, humildad, perdón y ceder y su real significado.
Crecimos en un “mundo de yoyistas”, en la que cada uno pretende ganar en corto
tiempo y sin que le cuesten mucho las cosas, nos acostumbramos a sacar ventaja
sin respeto, sin ética y sin moral, tácitamente “nos movemos, si los individuos nos
dan algo a cambio” (prebendas, canonjías y sinecuras).
Buscando en Google, detectamos que el término Monumento se refiere a “la
construcción arquitectónica o escultórica, generalmente de grandes dimensiones,
que se erige en recuerdo de una persona o hechos memorables”, por supuesto que
puede ser una obra natural o material, en honor al legado de un gran personaje.
Este viernes nos enteramos que el futbolista portugués CR7 se convirtió en
billonario, sin duda que es un atleta de alta competencia, por eso es muy codiciado
por equipos pudientes como el Manchester United, Real Madrid y Juventus, pero
principalmente vale por sus 500 millones de fans en redes sociales.
No conforme con esto el “Aeropuerto Internacional de Madeira” en Portugal, lleva el
nombre de “Cristiano Ronaldo” como un homenaje a su larga carrera futbolística, a
sus aportaciones sociales y veladamente para generar una mercadotecnia moderna
que redunde en un buen imán turístico.
Varios compañeros suyos de Ronaldo en las ligas de Inglaterra, España, Italia y
Portugal, comentan que este hombre es un fuera de serie, que sus recetas secretas
son la “disciplina y resultados”, que lo que hoy tiene, es porque se lo ha ganado a
pulso, y que hasta se da tiempo para “ser filántropo y ayudar a los demás”.
A lo largo del tiempo se han levantado estatuas de Abraham Lincoln en Washington,
D.C., de Winston Churchill en Londres (UK), del músico veracruzano Agustín Lara
en Madrid, España, del basquetbolista Michael Jordan en Chicago y claro que en la
república mexicana, hay edificaciones en “Honor a la Madre”.
Pienso que nivel a colectivo y que también en un plano familiar, cada persona “lo da
todo”, en ocasiones somos y hacemos la diferencia en la vida de un amigo, de una
hermana, de un hijo, de una madre y vaya hasta de un jefe en un trabajo, pues
gracias a ese callado apoyo, alguien subió en la escalera del éxito.
Una vez me encontré en Cd. Mante a un compadre de mis progenitores y me
preguntó por ellos, dijo “supe que a tu papá le va muy bien, con sus composiciones
literarias y presentaciones artísticas”, le respondí, “mi tata comenta que ya necesita
un monumento por tantos logros”.
“Fíjate que no” aseveró el estimado compadre, quien prosiguió “a quién le vamos a
construir un gigantesco monumento es a tu madrecita, porque lidiar a mi compadre
por 50 años de matrimonio, a quien le dicen El Bronco, no es sencillo”, finalizó el
conocido mantense.
Facebook: olimpobaezcedillo Twitter: @guiadelbien







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