Se acaba el mes de Mayo, con el mismo gusto que llegó, con ese mismo gusto le decimos
adiós; ya son más de dos meses de cuarentena y de escuchar una serie de ideas provenientes del
presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, de su grupo parlamentario y su partido
político; si de casualidad usted ya las olvidó voy a recordarlas brevemente, vamos a ver si igual
que yo siente escalofríos.
Primer idea, pusieron en la mesa la ocurrencia de que López Obrador debe administrar el
dinero de las Afores, para según; el “corregir” lo que hicieron los neoliberales al permitir que
instituciones privadas y confiables las manejaran.
Lo que el gobierno de la Cuarta Transformación no entiende es que Las Afores son los ahorros
que tienen los trabajadores para su retiro, no es dinero público, es dinero privado por lo que el
dueño de ese ahorro tiene todo el derecho y la libertad de tenerlo donde le plazca; y por lo
general como cualquier otro ahorro está en un Banco, que ofrece servicios de rendimientos y
beneficios para sus derechohabientes.
Si usted se pregunta y ¿Qué tanto puede ser el dinero del Ahorro para el retiro? le platico que
no es una cantidad nada despreciable, se estima que son más de 3.5 millones de millones de
pesos; aproximadamente el 18% del sistema financiero mexicano –pensándolo bien no suena
nada mal.
Para la mala suerte de AMLO en cada intento de querer apropiarse del ahorro de los mexicanos
tiene que “meter reversa” pues la desaprobación no se hace esperar… y no es para menos ¿usted
estaría de acurdo que los ahorros de toda su vida de trabajo, de esfuerzos, de malos ratos, de
sacrificios los tire a la basura López Obrador por mantener muchachos flojos sin oficio ni
beneficio?
Segunda maravillosa idea de nuestro querido presidente, crear una Ley para que el presupuesto
de Egresos de la Federación pueda ser manejado por la Presidencia sin que tenga que ser
aprobado por el Congreso.
El significado de estas dos ideas es claro, el presidente ya no tiene dinero; y la pandemia del
Covid-19 está exigiendo más atención de la que esperaba, y eso sin hablar de cifras maquilladas
y expectativas mal calculadas… de ahí deduzco que el presidente tuvo su inigualable tercer
idea, está pidiendo que los trabajadores federales renuncien de manera “voluntaria” a sus
aguinaldos y al 25% de su salario, petición que resulta totalmente ilegal.
Los trabajadores federales que tengan nivel de Sub director hacia arriba verán sus ingresos
reducidos en una cuarta parte, y no tendrán el aguinaldo de ley, el gobierno maneja la filosofía
que es un donativo voluntario, pero no creo que nadie quiera regalar su aguinaldo a una causa
tan “campañera” como los programas sociales del presidente.
Pero ahí no se acaban las ideas, hubo una cuarta; el presidente nacional de MORENA Alfonso
Ramírez Cuellar -ex pareja de Beatriz Gutiérrez, la no primera dama- hizo una petición de
reforma constitucional para que se permita al INEGI ingresar a los domicilios del país para
“verificar la riqueza” inmobiliaria y financiera de los dueños y proporcionarle esa información
al SAT.
La respuesta ya la conocen, la gente pensante no sólo no aprobó dicha propuesta, sino que se
sintió ofendida y las redes sociales se llenaron de insultos en contra de Ramírez Cuellar.
Nadie puede fiscalizar la propiedad privada, y mucho menos se puede utilizar de pretexto la
pandemia del Covid-19 para atentar contra la constitución; fue la declaración del Presidente
nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas, quien levantó la voz de manera contundente.
Definitivamente el presidente de México está al borde de un ataque de nervios, porque ya no
tiene dinero y no sabe de dónde lo va a sacar, y cree que la manera es “quitarle a los ricos” para
repartirlo a los pobres, imitando muy burdamente a Robín Hood.
Algo si tenemos muy en claro, 18 años de campaña no le sirvieron a López Obrador para
aprender a ser un buen administrador; hasta el momento se han desperdiciado más de 60 mil
millones de dólares en caprichos como la cancelación de NAIM, la refinería de Dos Bocas, el
insuficiente y mal planeado aeropuerto de Santa Lucia, el Tren Maya, y el pago de la
indemnización por la demanda de la cancelación de la cervecería en Baja California, más lo que
se acumule esta semana.
Por ello las protestas del fin de semana en todos los estados del país y algunas ciudades de los
Estados Unidos, por esta razón el descontento, la incertidumbre, pero sobre todo el temor de
que las ideas del Presidente suban de tono y nos lleven camino directo a Venezuela, en nuestras
manos está no permitirlo, y tener muy presentes sus errores para cobrar la factura donde se debe
cobrar… en las urnas, después de todo el 2021 no esta tan lejano.







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