Comenzando con el principal y que ha dicho cada estupidez en esta crisis
de salud, provocada por el COVID-19, ese se llama Hugo López-Gatell,
subsecretario de salud en nuestro país, y mucha gente se pregunta, dónde
está el secretario de salud de México, que desde que inició la crisis, ha
servido de ornato, y su figura, la gente ni la conoce, además de cobrar, los
mexicanos no sabemos cuál es su función en estos momentos.
Las medidas erráticas del sector salud federal, muestran una clara visión
impositiva del jefe del ejecutivo, que no acepta opinión de nadie y las
decisiones las toma bajo sus mismos criterios, y no permite que le lleven
la contraria.
Si las declaraciones de Miguel Barbosa, gobernador de Puebla, son
tomadas con seriedad, entonces, estamos metidos en un gran problema
de responsabilidad política y de un vacío de poder inaudito. El gober
precioso versión 2, aún no conecta su boca, con su cerebro, dejando claro
a los poblanos porque es uno de gobernadores peor evaluados del país.
Dentro de estas ocurrencias, en sus declaraciones, asegura que el
coronavirus es un padecimiento de ricos, y que solos los pudientes corren
riesgo, atizando una hoguera, que ya de por si está en llamas fuertes, por
las acciones del gobierno de la 4T, que solo ve como prioridad, mantener
su popularidad y cautivos a sus votantes para el 2021.
No cabe duda, que cada gobierno federal, tiene su empresario favorito, en
el de la 4T, perecen ser varios, uno José María Rioboo, quien fue el que
recomendó e insistió, la cancelación del Aeropuerto de Texcoco, a su
esposa la hicieron ministra de la SCJN y ahora el goza de los privilegios de
contratos del gobierno federal. El otro que se metió como la humedad,
aprovechando la amistad con Alfonso Romo, es Ricardo Salinas, el asesor
económico de López Obrador y mayor beneficiario a través de Banco
Elektra, de los apoyos sociales que las becas, adultos mayores y demás
reciben del gobierno federal. Si usted lo ve por ese rumbo, de sobra esta
comentar porque defiende tanto las acciones del gobierno federal.
Si fuera cierto, que el COVID-19, es una pandemia de ricos, mucho cuidado
tendrá que tener Ricardo Salinas Pliego, presidente del Grupo Salinas, que
controla TV Azteca, Elektra, Banco Elektra y muchas empresas más, es
uno de los hombres más acaudalados de América Latina, pues la
ocurrencia de invitar a la población a salir a la calle, a no dejar que el
pánico cunda, a seguir su vida normal, hacer su vida cotidiana.
En el caso de sus empleados de Elektra, difícil seria que dejaran de ir a
trabajar, cuando las condiciones laborales son caciquiles, el trato y salario
son por demás paupérrimos, bien podría empezar el asesor económico de
AMLO, a pagarle mejor a sus empleados y darles mejores condiciones de
trabajo, para que estos puedan hacer una vida normal, aun exentos del
Covid-19.
Salinas Pliego, no es un animal político, como lo es el gobernador de
Puebla, aunque Barbosa, solo sea la primera palabra, lo de político No,
Salinas Pliego, tiene dinero y mucho, pero aspira también a tener mucho
poder en esta 4T, sin embargo, con sus declaraciones deja claro, que sus
intereses son superiores a una pandemia mundial.
Las acciones de López Obrador, de su vocero en la crisis Hugo LópezGatell, del gobernador Poblano, Miguel Barbosa, y del Empresario Ricardo
Salinas, emprendieron una rebelión, porque sienten que este mundo no
los merece, que el mundo no los entiende, y que ellos son dueños de la
razón, y el mundo completo se equivoca.
Al tiempo.







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