Parque Nacional Cañón del Sumidero

Parque Nacional Cañón del Sumidero


Chiapas, México.- El majestuoso balcón natural del Sumidero tuvo como origen un largo proceso de fallas geológicas. Tiene un alto valor ecológico y cuenta con 21,789 hectáreas a través de los municipios de Chiapa de Corzo, Tuxtla Gutiérrez, Nuevo Usumacinta y San Fernando.

El cañón consiste en un imponente acantilado que se eleva sobre el cauce del río Grijalva. Sus muros, que alcanzan los más de 1000 metros de altura, se han convertido en uno de los paisajes más impresionantes de México, nominado desde hace tiempo para ser una de las Siete Nuevas Maravillas Naturales.

La luz y el calor sobre las paredes del acantilado, así como sus abundantes escurrimientos han propiciado el surgimiento de varios microclimas en la vegetación y fauna en diferentes alturas del cañón. Algunas de sus especies endémicas (exclusivas de esta zona) son la salamandra Lengua Hongueada, la cuija Mexicana, el chupaflor Canelo, el sapo Jaspeado, la mojarra de Chiapa de Corzo y el encino Enano.

El parque es frecuentado por decenas de miles de visitantes que gustan de practicar la bicicleta de montaña, el nado, el kayak y el rapel.

En este lugar se puede iniciar con un paseo en lancha que se aborda desde el muelle turístico de Chiapa de Corzo o desde el embarcadero de Cahuaré. Una vez en la embarcación, es preciso preparar los ojos y por supuesto, una cámara fotográfica para captar lo mejor del paisaje y rememorarlo después.

Desde la lancha, los visitantes serpentean a través del río y pueden observar la exuberante fauna y flora. La selva del Cañón es hogar de especies como monos araña, tejones, ardillas, ciervos cola blanca, zorros, mapaches,  garzas, tortugas, ocelotes, tepezcuintles, zopilotes, cocodrilos, peces, y sus animales estrella: jaguarundis y hocofaisanes, los cuales se encuentran en desafortunado peligro de extinción. La selva tiene gran diversidad de especies entre los que destacan los encinos y los pastizales, pero mucha de la vegetación flanquea el río.

Durante la travesía es posible observar los caprichos de la naturaleza plasmados en las rocas. Muchas paredes exhiben una inclinación pronunciada, otras superan los 1,000 metros de altura y otras tienen formas llamativas. En algunas se han formado cuevas e incluso cascadas. Sobresalen la Cueva de Colores y la cascada Árbol de Navidad, cuyo nombre proviene de la formación de vegetación que semeja precisamente el objeto navideño.

En el parque es posible hacer un recorrido vía terrestre, así se pueden conocer los cinco miradores: La Ceiba, La Coyota, Roblar, el Tepehuaje y El Chiapa, en orden de sucesión. La vista desde ahí es panorámica y desde arriba, y como es de imaginar, magnífica. Cada uno de los miradores tiene su especial encanto: en el Roblar se pueden observar aves y las formaciones rocosas, mientras que en El Chiapa se observa el río a 90° debido a las pronunciadas paredes.

Por su riqueza ecológica fue decretado Parque Nacional el 8 de diciembre de 1980. En 2004 fue clasificado como sitio Ramsar (humedal de importancia internacional).

Los hoteles más cercanos a este sitio se encuentran en Tuxtla Gutiérrez; ahí se puede escoger entre precios muy variados. También, existen algunos restaurantes convenientemente situados a orillas del río.

 

 

 

 

 

Geoenciclopedia. (13 de 09 de 2018). www.geoenciclopedia.com. Recuperado el 04 de 10 de 2019, de www.geoenciclopedia.com: https://www.geoenciclopedia.com/parque-nacional-canon-del-sumidero/

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (08 de 12 de 2016). www.gob.mx. Recuperado el 04 de 10 de 2019, de www.gob.mx: https://www.gob.mx/semarnat/articulos/parque-nacional-canon-del-sumidero