Cuando la oficina te enferma

No sólo en los entornos laborales como fábricas o con uso de maquinaria pesada los trabajadores ponen en riesgo su salud. Los corporativos también pueden ser perjudiciales.
Cuando la oficina te enferma


Pasar ocho horas dentro de una oficina todos los días puede no solo repercutir en la felicidad y productividad de los trabajadores, también puede dañar su salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades provocadas en el espacio laboral hace que los países pierdan anualmente de 4 al 6% de su PIB.

Aunque parece un entorno aparentemente controlado, no poner atención a ciertos elementos pueden causar riesgos. Cosas tan sencillas como la posición de la silla y la computadora, hasta la antigüedad de los archivos almacenados se convierten en causas de enfermedades.

Eliel Salinas Cuevas, doctor miembro de Médica Laboral, empresa especializada en la salud, e integrante del Departamento de Medicina del Trabajo del ISSSTE en San Luis Potosí, indica que existen seis factores dentro de una empresa que pueden afectar el bienestar. Los más evidentes son los factores físicos, que se refieren a la iluminación, como si es natural o artificial (es preferible la primera, mientras sea suficiente para ver con claridad) y si ésta provoca o no reflejos que puedan fatigar al trabajador.

También influye la ventilación y el tipo de aire acondicionado, puesto que hay mobiliario que solamente circula el aire y no contiene ningún filtro y el mantenimiento que se le dé a los aparatos.

El médico especialista destaca también los factores químicos. "Los aromatizantes y los artículos de limpieza, si no están identificados y controlados, pueden afectar al trabajador de oficinas", indica.

Los agentes biológicos no suelen ser tomados en cuenta, pero pueden representar infecciones en la piel o enfermedades bronco-pulmonares. Los culpables son los hongos y ácaros que se encuentran en archivos antiguos y mal controlados o alfombras.

En cuanto a la ergonomía, Alberto Elizondo, vocero de Latinoamérica y el Caribe de la firma de mobiliario de oficina Humanscale, explica que la falta de comodidad, en realidad, es una falta de seguridad, porque al no tener espacios que sean adaptables, la gente se lesiona más y se cansa.

El especialista pone como ejemplo que la posición de una silla y el escritorio que provoque una mala postura, puede traer problemas en la columna vertebral. Adaptar los elementos al trabajador es sencillo. Por ejemplo, se puede instalar un brazo para levantar y acercar el monitor a la distancia y el ángulo del trabajador.

Otro problema de salud relacionado con el mobiliario y la postura es el síndrome del túnel carpiano, que provoca entumecimiento o daño en los nervios de la mano por una presión constante en y excesiva en el nervio mediano que se encuentra en la palma, encima de la muñeca.

CÓMO CUIDAR LA SALUD

El primer paso para tener un ambiente saludable es la prevención. Elizondo recalca que las empresas tienen una gran responsabilidad sobre la salud de los empleados dentro de su espacio de trabajo y se deben encargar de dotarlos de mobiliario adecuado y protocolos que garanticen su seguridad.

Para conocer el estado de las instalaciones, Salinas Cuevas recomienda realizar un análisis situacional de riesgos que permita conocer cuáles son los factores dañinos presentes en la compañía. "Al identificarlos, se podrá buscar soluciones e implementar las medidas preventivas precisas. Estas se deberán establecer como obligatorias y la empresa deberá de dar a conocer por medio de la capacitación y motivación hacia la conservación de la salud y la seguridad en el trabajo", indica.

El compromiso también debe ser de los colaboradores, que han de seguir los estatutos establecidos en materia de prevención relacionados con su salud.

Mejorar estos elementos para mejorar la salud de los trabajadores, a la larga, provocará que el nivel de atención sea mucho más alto, puesto que mucha gente que está sentada por periodos largos de trabajo puede comenzar a dormitar. Además, aumenta el nivel de satisfacción de los empleados es mayor, aseguran los especialistas.

La OMS indica que reducir los riesgos de salud en el trabajo puede reducir el ausentismo por enfermedad en 27% y los costos de atención sanitaria para las empresas, 26%.