Cada vez más cerca de la pastilla anticonceptiva para hombres

Cada vez más cerca de la pastilla anticonceptiva para hombres

Actualmente, la mayoría de los anticonceptivos son para mujeres y utilizan hormonas que pueden afectar la salud. Esta pastilla pretende eliminar la disparidad en este tipo de métodos.


Uno de los aspectos más relevantes para el control de natalidad y la prevención de enfermedades de transmisión sexual son los métodos anticonceptivos, sin embargo, casi en su totalidad están enfocados para el uso de las mujeres, a veces con afectaciones a su salud. Es por ello que un anticonceptivo para hombre se vuelve cada vez más necesario.

Más allá del condón -que es fabricado tanto para hombres como para mujeres-, existen otros métodos anticonceptivos conocidos como hormonales. Entre ellos están las pastillas del día siguiente, el anillo vaginal, el DIU, el parche o la inyección anticonceptiva.

Todos estos métodos son para mujeres y utilizan hormonas para su funcionamiento adecuado, lo que en ocasiones puede traer consecuencias negativas a la salud de la persona que los utiliza.

Ante esta problemática, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, el Instituto Nacional Eunice Kennedy Shriver de Salud Infantil y Desarrollo Humano, además de las unidades de medicina de la Universidad de Washington y de la Universidad del Sur de California, llevaron a cabo un estudio para desarrollar una pastilla anticonceptiva para hombres.

Del estudio resultó una pastilla llamada DMAU, la cual fue probada en 100 hombres que oscilaban entre los 18 y 50 años. Ellos tuvieron que tomar una dosis por 30 días consecutivos. Los resultados: el método anticonceptivo respondió de forma consistente y fue efectivo.

Este método combina la actividad de hormonas masculinas como testosterona y progesterona para anular la posibilidad de fecundación del óvulo por un esperma.

Sólo 83 de los 100 hombres que comenzaron el estudio terminaron las pruebas; en ellos se notó un buen funcionamiento de la pastilla.

La DMAU, comentó Stephanie Page, profesora de medicina en la Universidad de Washington, debía ser tomado junto con alimentos, y se tomó en cuenta que fuera una dosis oral porque en las investigaciones previas las preferencias se decantaban por métodos de este tipo en vez de uno inyectado o geles tópicos.

Los resultados completos de las 83 personas que terminaron el estudio se presentarán el domingo en la reunión anual número 100 de la Endocrine Society, a llevarse a cabo en Chicago.