Nace niña con cataratas congénitas por radiación de Rayos X y Gamma

Nace niña con cataratas congénitas por radiación de Rayos X y Gamma

Angela Zepeda asegura que su hija nació con cataratas congénitas como consecuencia de la radiación que recibió durante su embarazo.


NUEVO LAREDO, Tamaulipas.- Angela Zepeda, uno de los 40 trabajadores de la empresa Rapiscan, encargados de manejar los equipos de Rayos X y Gamma en el puente internacional Comercio Mundial denunció que su hija nació con cataratas congénitas como consecuencia de la radiación que recibió durante su embarazo.

La empresa Rapiscan da servicio a la Administración General de Aduanas de Nuevo Laredo.

Cientos de camiones de carga procedentes de los Estados Unidos son sometidos a revisión con equipos de Rayos X y Gamma para detectar el contrabando de mercancías. 

Zepeda narra el problema de salud que enfrenta con su bebé.

“Se debe operar a mi hija,  mi hija no puede ver, tiene cinco meses y  mi hija nació con cataratas congénitas, no sabemos hasta ahorita, los doctores me han dicho que es por la radiación. Ahorita estoy esperando el apoyo de la empresa, no me ha dado hasta aorita una respuesta, no sabemos que me vayan a decir, la verdad estoy esperando m ás que nada que ellos me respondan”.

¿La operación es urgente?  

“Si, es urgente”.

¿Qué le dicen los doctores sobre esa operación

“La han tratado cuatro doctores y todos coindicen con lo mismo que es una operación urgente. Aquí en Nuevo Laredo en el IMSS nunca les ha tocado un caso de que nazca una bebé con cataratas congénitas”. 

Agregó que desde los 3 meses de edad de la bebé está espera de que el IMSS le de el pase para acudir a médicos especializados.

Los trabajadores aseguran que la empresa Repiscan sólo los envía a revisión a un médico de farmacias similares para poder medir la cantidad de radiación que está recibiendo su cuerpo a pesar de utilizar trajes especiales para su protección.

Los trabajadores que han manifestado su inconformidad, la empresa los  ha sido despedido por lo que recurrieron a la Junta de Conciliación y Arbitraje para pelear por sus derechos laborales y, sobre todo, de seguridad para su salud.