Leyendas urbanas de los dibujos animados

Leyendas urbanas de los dibujos animados


Toy Story

Muchos creen que esta película es una alegoría del holocausto y los campos de concentración. La escena en donde los juguetes descartados están a punto de ser quemados en el horno por inservibles. Para algunos, esta escena hace referencia al horno crematorio de los campos de concentración nazis en donde muchos judíos acabaron sus días. Asimismo, el kínder sería un campo en donde los juguetes están para servir a los niños, y cuando no son capaces de hacerlo por viejos e inservibles, simplemente se arrojan a la basura o se destruyen.

 

 

Los Pitufos

Eran unos pequeño duendes azules que parecía que siempre estaban en drogas (vivían en hongos alucinógenos, o algo así). La leyenda urbana dice que sus sombreros blancos representaban al temible Ku Klux Klan. La figuración de Gárgamel, por su parte, recuerda a la manera en que los antisemitas representaban a los judíos: avaros, viejos y con nariz puntiaguda. Finalmente, Azrael, el gato de Gárgamel, tiene el mismo nombre que el Ángel de la Muerte judío. Entonces tenemos que en la caricatura, el Ku Klux Clan combatía a los judíos.

 

 

Los ositos cariñositos

El misterio de estos personajes se centra en los símbolos que llevan en la barriga. Muchos de ellos están relacionados a los dioses vudú. A este hecho se suma que el nombre original de la serie Care Bears hace alusión al nombre del barrio haitiano donde supuestamente se originó esta religión: Carefour.

 

 

Hello Kitty

Es la más tenebrosa de todos los mitos urbanos. Cuenta que en 1974, la diseñadora Ikaka Shimizu tenía una hija que padecía de cáncer a la boca, por lo que, para salvarla, hizo un pacto con el diablo según el cual, ella diseñaría una gata sin boca que haría una fortuna en ventas a cambio de la salud de su hija. Así nació Hello Kitty, nombre en el que muchos ven un juego de palabras que pudiera significar algo como “hija del diablo”.

 

 

Tom y Jerry

Este gato y este ratón aparecieron por primera vez en 1940, ya saben, en plena Segunda Guerra Mundial. Por aquellos años todo el mundo sabía que a los soldados ingleses les llamaban “Tommies” y a los alemanes “Jerries”. Al llevar estos nombres peculiares, no fue raro que interpretaran la serie como la historia de un nazi que ansiaba ser más inteligente que un inglés.

 

 

El pato Donald

La leyenda que se cuenta en torno a este mítico persona es una que afirma que este simpático pato es la caricatura de un veterano de guerra. Según dicen, su comportamiento errático y neurótico se debe a su participación en la Segunda Guerra Mundial. Los rumores dicen que este pato alucina y tiene regresiones a la guerra, por eso está medio loco y tiene tan mal carácter. En otras palabras, se trata de la figuración de aquellas famosas enfermedades psicológicas de guerra que no permiten a los soldados integrarse de nuevo a la sociedad.