El uso eficiente de la energía es tarea de todos

El uso eficiente de la energía es tarea de todos


La energía eléctrica es un servicio que la gran mayoría damos por sentado: apretamos un botón y se ilumina un espacio, aparece una imagen, se enfría o calienta un recinto y son pocas las veces en las que nos detenemos a pensar en la necesidad de usar la energía de forma adecuada; este tipo de pensamiento nos lleva muchas veces a no valorar los esfuerzos de las compañías que nos prestan su servicio y de los impactos que tiene sobre nuestro planeta.

Por ello, son cada vez más notorias las iniciativas con respecto a la concienciación social sobre el uso eficiente de la energía, el compromiso y las acciones de los gobiernos, de los usuarios y de una amplia lista de organizaciones que velan por la preservación del ambiente, convergen en los esfuerzos continuados hacia la optimización en el uso de este servicio vital.

Es necesario saber cuál es la fuente primaria de generación de energía, para muchos países el petróleo, el gas natural y el carbón siguen siendo la tendencia y son precisamente estos combustibles los que impactan de forma negativa sobre el medio ambiente; no es una tarea exclusiva de esas regiones, toda la humanidad debe ser consciente de lo que el uso indiscriminado de la energía representa para la vida en el planeta.

Un cambio en el patrón de uso de muchos aparatos y una pequeña modificación en el estilo de vida de cada persona podría generar un impacto positivo cuantificable y notorio con respecto a los actuales niveles de consumo de energía; esto a la larga, incide en las finanzas personales, por lo que al imprimir recibo de luz se podrán ver los beneficios entre un consumo indiscriminado y una actitud más racional con respecto al uso de la energía eléctrica.

Las compañías de servicio eléctrico también entran en acción

No es una tarea individual ni de un sector específico, todo el mundo es responsable en esta cruzada por la optimización del consumo de energía eléctrica; con esto en mente, las principales compañías eléctricas apuntan hacia el compromiso por el uso de energías renovables, muchas centrales termoeléctricas van a cumplir su tiempo de vida útil y su reemplazo se está convirtiendo en un desafío que se ha tomado muy en serio.

Con las mejoras tecnológicas y los avances en la ingeniería, las energías alternativas han ganado mucha eficiencia, lo que anteriormente parecía para muchos “un proyecto de ciencias” se ha convertido en una opción viable para la alimentación de poblaciones y ciudades de forma limpia y sostenible.

Siendo el acceso al consumo eléctrico uno de los indicadores de progreso y calidad de vida en cualquier región, el concepto de alternabilidad con respecto a los combustibles fósiles, le da un nivel mayor de desarrollo, por lo que son tecnologías adaptables a los flujos y ciclos naturales de nuestro planeta.

En este sentido, las empresas apuntan hacia el aprovechamiento del viento, de la luz solar, de las mareas, de la hidráulica, de la geotérmica e incluso de la biomasa en los procesos para conseguir la energía eléctrica, ya que tienen un crecimiento positivo y una aceptación notable dentro de nuestra sociedad; la tendencia es hacia la implementación masiva de tecnologías renovables no convencionales para todas aquellas regiones en las que el acceso a la energía tradicional está condicionada y luego hacia el reemplazo de las estructuras de generación que dependan de recursos no renovables.

La tecnología y el consumo eléctrico

Los avances tecnológicos han estado centrados, en los últimos años, hacia la optimización del consumo de energía; el argumento económico y financiero no ha sido el preponderante en estas iniciativas, un elevado nivel de conciencia, compromiso y responsabilidad social se ha convertido en el elemento que potencia estas tendencias.

La apuesta por la eficiencia es una de las preferencias para los usuarios, el control minucioso del consumo es una necesidad y por ello, los hogares se llenan de aparatos que permiten a las personas decidir el patrón de gasto energético, la domótica y las aplicaciones, así como la incorporación de aspectos “inteligentes” en electrodomésticos de uso común, se posicionan como una opción interesante a la hora de mejorar el uso de la energía eléctrica en los hogares.

El diseño de nuevos materiales e infraestructuras permitirá reducir la dispersión y las pérdidas de energía en los sistemas de transmisión, con lo cual, los gastos de generación y transporte no deberán ser cargados al usuario final, reduciendo lo reflejado en su recibo de luz; otro elemento tecnológico a tener en cuenta es la incorporación de redes inteligentes que permiten predecir y balancear el consumo en determinadas áreas de la ciudad o del país, de esta forma, se optimizan los patrones de generación de potencia, permitiendo reducir el uso de combustibles cuando no sean necesarios.

 

Cualquiera de las iniciativas tecnológicas del presente o del futuro pasan por el empoderamiento energético, actitud que propone un modelo en el que los usuarios determinan su patrón de consumo, lo lideran y defienden frente a otras experiencias orientadas hacia el control, no impositivo, sino más bien consensuado, del uso de la electricidad en hogares, comercios e industrias, debido a que el individuo y los conglomerados que conforman, comprende la repercusión que esto tiene sobre el planeta.