¡Cuentos y espantos!
COLUMNA | 2017-10-12 | Chano Rangel
Para todos es sabido que la capital tamaulipeca aglutina la mayor cantidad de burocracia en la entidad, la burocracia capitalina también ocupada más del 80% de las posiciones de 3 y niveles subsecuentes. Pero después del inicio del nuevo milenio, las cosas han cambiado; la llegada de gobernantes de otras ciudades, sobre todo de Matamoros, muchos también llegaron a ocupar posiciones que antes eran solo para victorenses.
Las cosas cambian, los tiempos llegan y se van, nadie es eterno, la política ha cambiado, ahora los victorenses, sufrieron el embate del gobierno del cambio; muchos burócratas fueron despedidos, la sobrepoblación del gobierno era ya insostenible, y había posiciones y puestos duplicados.
Ahora los altos funcionarios, se levantan temprano, ven el periódico y si no aparecen en la lista, respiran profundo y vuelven al sorbo de café, cada día que pasa, salen más nombres y figuras, la lista es larga, todos con un solo común denominador, todos hicieron negocios al amparo del poder.
Ahora está la época de cuentos y espantos, muchos de los beneficiarios ven pasar las noticias y hasta apagan el televisor, el miedo cunde en la ex burocracia privilegiada. Esa misma que en muchas de sus juergas en el campestre, presumía que, después de un sexenio, ya no tendrían necesidad de trabajar, no ellos, ni su descendencia. Así de ese tamaño, eran los negocios.
Cada administración estatal o municipal de los ciudades más grandes de Tamaulipas, se incorporaban a la clase pudiente nuevas familias, no muchas 7 o 10 para ser exactos, estas eran las privilegiadas, las que contaban con la gracia del gobernante.
Los tiempos han cambiado, ahora todo esa clase política de privilegio, duerme y trasnocha más allá de la garita “La Quineña” los negocios en el Valle de Texas prosperaron y ahora lucen como todos unos empresarios, sería bueno darle una revisada a esa zona, que durante la última década, vio cómo inversionistas tamaulipecos al amparo del poder, realizaron sus buenos negocios.
Pero todo se paga, en el 2018, veremos y diremos. Al tiempo.

chanorangel@live.com.mx