Policía Carretera
COLUMNA | 2017-09-11 | Javier Terrazas
Tamaulipas tiene entre sus fortalezas ser una plataforma logística para importaciones y exportaciones.
Sus 17 puentes internacionales a lo largo de 371 kilómetros de frontera con Texas y tres puertos marítimos en 430 kilómetros de litoral con el Golfo de México, dan esa vocación.
El puente III de Nuevo Laredo, es el principal puerto fronterizo, pues por el cruzan poco más de la tercera parte del comercio bilateral entre ambos países.
En tanto que Altamira, se erige ya como el tercer puerto marítimo en nuestro país, además de que tiene aún potencial para su expansión.
Las mercancías que entran y salen por los puertos fronterizos y marítimos, llegan a ellos por tierra. Es decir, circulan por nuestra red de carreteras federales y estatales.
Además del transporte de mercancías, es también relevante el tránsito de personas en vehículos particulares y de pasajeros.
La dinámica de negocios entre las ciudades del noreste del país, la interacción con Texas y la vocación turística del litoral tamaulipeco, presas, ríos y zonas de reserva, dan esa dinámica.
Sin embargo, la inseguridad y delincuencia que afecta a Tamaulipas desde hace más de una década, ha frenado el tránsito de personas y mercancías.
La circulación nocturna por las carreteras de Tamaulipas es muy escasa por el temor a ser asaltado, despojado de vehículo o secuestrado.
La vigilancia de la Policía Federal Preventiva, División Caminos, presente de manera permanente, ha sido insuficiente.
Incluso los Puntos de Revisión Carreteros que tiene el Ejército Mexicano y la Marina en algunos puntos específicos de las carreteras, que tienen su impacto, tampoco impiden los atracos.
Una buena estrategia de vigilancia real de la red carretera de Tamaulipas por tierra y aire, será fundamental para darle más seguridad al tránsito de personas y productos.
Al transitar por nuestras principales vías Tampico-Victoria-Monterrey; Matamoros-Victoria-San Luis Potosí; Matamoros-Reynosa-Monterrey; Nuevo Laredo-Monterrey; Tampico-Mante-Valles-San Luis Potosí, la presencia policial federal es deficiente.
Sobre todo si se compara con la vigilancia que se otorga en Nuevo León, San Luis Potosí, Coahuila y Texas.
Por ello llama la atención la iniciativa del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, quien ayer puso en operación la Policía Estatal de Auxilio Carretero.
Se trata de 70 unidades y 140 elementos que se sumarán y coordinarán con las corporaciones federales del ramo.
Será fundamental para sus mejores resultados, precisamente esa labor de coordinación y cooperación que se dé con la Policía Federal, Ejército y Marina.
Si logran recuperar no solo la confianza, sino en los hechos la seguridad de la red carretera estatal, la recuperación económica de la entidad será mucho más ágil.
El turismo, el transporte de cosechas, la movilización de ganado, el transporte de productos que vienen de ciudades industriales como Nuevo León, Coahuila, San Luis, Estado de México, Guanajuato, Querétaro, será más dinámico.
De ese tamaño es la responsabilidad de la Nueva Policía Estatal de Auxilio Carretero. Habrá que esperar que esté a la altura de las exigencias.