Puerto petrolero
COLUMNA | 2017-08-12 | Javier Terrazas
Con el crecimiento más ágil del sector maquilador en Reynosa y la dinámica que registra Nuevo Laredo en el comercio internacional, durante los últimos años Matamoros se quedó u poco atrás.
Obvio que son las ventajas competitivas de las otras ciudades en materia logística y parques industriales con la apertura de sindicatos blancos y jornadas laborales más amplias.
Sin embargo, Matamoros tendrá un repunte importante por el desarrollo de su puerto que será una plataforma logística para la industria petrolera nacional e internacional que opera en sus costas.
A la conclusión del puerto, están orientados los esfuerzos del gobierno federal de Enrique Peña Nieto, el gobierno del estado de Francisco García Cabeza de Vaca y el municipal de Jesús de la Garza Díaz del Guante.
De los tres municipios fronterizos grandes, es donde mayor armonía se aprecia de los tres órdenes de gobierno en sacar adelante ese proyecto, así como otras acciones de infraestructura urbana.
Del trabajo eficaz que se realice en Matamoros, dependerá la interacción que se pueda hacer con el sector empresarial local y regional de la industria petrolera nacional e internacional.
Por ello la armonía en el desarrollo de las acciones que se realicen en el puerto y en la ciudad con el objetivo y visión de que esa región logre insertarse de la mejor y mayor forma posible en el sector energético.
En el cinturón plegado perdido, que es donde se realizan las perforaciones profundas para la extracción de petróleo y gas, operan compañías internacionales que requieren mano de obra calificada bilingüe.
De ahí la importancia del reciente anuncio del gobernador para que las universidades tecnológicas de Tamaulipas, especialmente las fronterizas sean bilingües.
Mientras que el gobierno federal de Enrique Peña y el estatal de Francisco García, se coordinan para que las obras fuertes avancen lo necesario, el alcalde Jesús de la Garza, hace lo propio en el desarrollo urbano.
Y con trabajo de gestoría ante el congreso federal, del que formó parte, gestionó y obtuvo una bolsa de más de 300 millones para obras de infraestructura básica como pavimentos, drenaje, vialidades y modernización.
Además de estar trabajando ya en los proyectos que serán planteados para el próximo año y que tienen que ver no solo con el abatimiento de rezagos históricos, sino de una modernización armónica con el nuevo desarrollo portuario.
La importancia de Matamoros para Tamaulipas en los próximos años será fundamental, pues es el ancla para que las inversiones y operación del auge petrolero aterrice no solo en ese municipio, sino en toda la región.
Hace algunos años, un matamorense visionario fallecido el año pasado, Miguel Rubiano Reyna, platicaba con gran emoción de lo que veía venir para su terruño.
Hoy toca a su alcalde, también con esa visión, contribuir en que el desarrollo regional sea integral, es decir, que la ciudad desde sus trabajadores, técnicos, profesionistas, empresarios y autoridades participen desde la etapa inicial y no sean excluidos.
El desarrollo regional requiere de sus líderes inmersos en esas tareas de preparación, para que los resultados sean mejores.
Y seguramente, Matamoros saldrá del marasmo local e incluso influirá en una mayor dinámica de Reynosa y Nuevo Laredo. Tendremos una frontera más uniforme y próspera.JA