Misteriosa cena terminó con dos amigos
INTERNACIONAL | 2017-08-11 | Agencias
París, Francia.- Un extraño caso mantuvo intrigada a toda Francia durante una semana, un par de amigos habían muerto en extrañas circunstancias durante una cena el pasado 3 de agosto en una casa residencial de la localidad de Authon-du-Perche. Los fallecidos no presentaban signos de agresión física y la casa en la cual se encontraban no tenía signos de robo.
Varias horas pasaron los cuerpos de Luciet Perot (69) y Olivier Boudin (38) tendidos en el jardín de la casa, uno tirado en el suelo y otro sentado en la entrada de la casa. La vecina que realizó el llamado a la policía pensó que se encontraban durmiendo por la borrachera de la noche anterior.
Debido a que las pericias descartaron la participación de terceros, la principal culpable del asesinato era la cena que quedó a medio comer. Un trozo de pan, queso camembert, carne, una botella de vino y una lata de porotos en conserva a medio comer fueron trasladados al Instituto Pasteur de París para el análisis.
Las principales teorías policiales consideraban un caso de botulismo virulento por ingerir comida enlatada como principal motivo del deceso de los amigos, de acuerdo a reportes de medios locales citados por la BBC.
No obstante, la autopsia descartó dicha teoría y mostró que la muerte de ambos fue debido a una trágica coincidencia. Perot, que tenía altos niveles de alcohol en la sangre, se había muerto atragantado con un pedazo de carne que no había masticado adecuadamente debido a que no tenía suficientes dientes, según consigna el medio británico.
Y su amigo, Boudin, falleció producto de una condición cardiaca congénita que se activó tras el impacto que le provocó ver al dueño de casa atragantarse hasta la muerte frente a sus ojos.