Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
COLUMNA | 2017-07-16 | Rosa Elena González
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, reza el viejo refrán, y si, así es, por lo general no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos y es entonces cuando nos damos cuenta la falta que nos hace.
Lo peor es que en muchas ocasiones no hay manera ni dinero que recupere lo perdido, sucede con el tiempo, la salud, las buenas amistades y hasta la vida misma.
Igual sucede con el agua, cuando la tenemos al alcance de la mano no le damos su justa valía, pero cuando escasea a gritos pedimos su compañía.
El agua, cuando la tenemos no la cuidamos, algunas veces consientes, otras inconscientes la desperdiciamos, al caño la mandamos sin darnos cuenta que chorro a chorro, gota a gota el agua se agota.
En temporada de estiaje, la escases de agua se recrudece en todas partes, ese es el motivo de los dichosos tandeos que en algunas ocasiones el organismo operador del agua se ve forzado a implementar acompañado de acciones para la distribución del vital líquido.
Dice una canción que el agua y su trasparencia va permitiendo la vida, que no desafiemos a la naturaleza, y es verdad, sin agua simplemente no hay vida y por eso debemos hacer conciencia en cuidarla.
Fomentar una buena cultura del uso, cuidado y rentabilidad del agua es básico, comenzando desde el hogar, las escuelas e instituciones gubernamentales, los adultos debemos hacer conciencia y educar a las nuevas generaciones sobre el cuidado del vital líquido para que el día de mañana no sufran por no tenerle.
Dirán muchos ¿Cómo decirle a un niño que cuide el agua si en el hogar no ve buenos ejemplos y en las escuelas constantemente la desperdician? Sencillo, comprometiéndonos padres e instituciones al fomentando de la cultura del agua, la verdad no es tan difícil, solo es cuestión de voluntad.
Cierto es que el ejemplo comienza en casa pero también es verdad que en las instituciones educativas se debe educar, implementar acciones para que los niños aprender a cuidar, amar y respetar el agua conscientes de que es fuente de vida.
No es rezo, es la necesidad de que la gente se dé cuenta que el agua debe protegerse como el más grande tesoro, que la valoremos cuando la tenemos para que no la lloremos cuando la perdemos.
Es por eso que se aplaude que en las instituciones educativas en la capital tamaulipeca, aunado a la implementación de la cultura y buen uso del agua, también colaboraron con el programa, llaves cerradas, implementado por la COMAPA Victoria con el objetivo de que no se desperdicie ni una gota del vital líquido en periodo vacacional.
La acción de cerrar las llaves de paso en periodo vacacional en todos los planteles educativos es buena, así no se desperdiciara el agua y las instituciones educativas no corren el riesgo que una fuga o una llave mal cerrada les dé un triste regreso a clases, como ya ha sucedido.
Aunque parece una acción sencilla y de poca importancia, créame que no lo es, son muchos los litros de agua que se desperdician en los periodos vacacionales, quizá no por gusto, sí por descuido.
Fueron 560 instituciones educativas las que colaboraron con el organismo operador de agua, que le entraron al programa de la COMAPA Victoria, con esa acción se busca generar un ahorro del vital líquido durante la temporada vacacional y de estiaje.
Las instituciones educativas y el organismo operador hace lo suyo ¿tú que estás haciendo para cuidar el agua? Aguas con el agua porque es un hecho que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.