¿Pacto político o justicia?
COLUMNA | 2017-04-20 | Chano Rangel
Como reza el corrido de Pedro y Pablo en unas de sus estrofas “Se te borró la sonrisa, es que me vino un recuerdo” será este el caso de Javier Duarte de Ochoa. El ex gobernador de Veracruz cuando fue detenido por INTERPOL y la Policía de Guatemala, sonrió y en ese cinismo muy seguramente pensó, Peña Nieto, no me dejará solo; cuando solo estaba ya desde hace tiempo.
Al presidente Peña Nieto, no le quedó de otra, su alter ego, se desplomó y había que pagar consecuencias, una vez ventilado el escándalo, el Presidente jamás contestó una llamada o mensaje del gobernador jarocho. El tema político y de retiro lo trató el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Cuando Javier Duarte se ufanaba de haber metido 2500 millones de pesos a la campaña del Presidente y 1000 millones a la del candidato al gobierno de Veracruz, Héctor Yunes Landa. Además de brindarle apoyo a Manuel Velazco, de Chiapas, con otros míseros 40 millones. Esto obvio todo los involucrados lo negaron, lo negarán y lo seguirán negando. Después de todo, es difícil seguir el rastro de dinero en efectivo, que después se pulverizó en pagos de campañas políticas.
Pero también Duarte de Ochoa, presumía de haberle regalado un Ferrari al presidente electo, de eso nada se sabe, lo único son las palabras y la sonrisa, del ex gobernador. Pero las dudas aun se aumentan, cuando la gente se cuestiona ¿y no sabía el presidente de las tropelías de Duarte?
El montaje, de las detenciones no fue el mismo, que se aplicó con Guillermo Padrés Elías, de Sonora, de ese escuetamente existe una foto ante el ministerio público federal. Sobre todo cuando se acusa y señala al líder del PAN, Ricardo Anaya, de ponerlo en charola de plata, y de paso quitarse de encima a un enemigo político.
Sin embargo, el simple hecho, de que en las capturas de Duarte y Yarrington, existieran cámaras, micrófonos y todo un equipo de producción, deja muchas dudas de la real búsqueda de éstos personajes.
Casualidad, dudo mucho, en política, las casualidades no existen, existen las causalidades; pero muy difícil la policía guatemalteca, tenga la experiencia en realitys shows como la mexicana. Sólo recordar el caso de Florence Cassez, que ahora goza de su libertad en Francia.
Definitivamente es controvertido, sobre todo en momentos políticos definitorios como las elecciones antes del 2018, donde el priismo y panismo, están mostrando sus peores caras y sus peores momentos políticos. El PAN en tercer lugar en el Estado de México, Nayarit en caída libre y Coahuila, con los Moreira, está sostenido con alfileres. Por eso muchos se pregunta ¿será pacto o aplicación de la ley? Ahí se las dejo de ese tamaño.

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