El nuevo modelo educativo
COLUMNA | 2017-03-19 | Diana Luz Gutiérrez
El presidente Enrique Peña Nieto, la semana pasada dio a conocer las bases para modernizar el sistema educativo, optimizar los recursos que destina a la educación y dejar de ser el último país de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo).
El nuevo modelo cuenta con tres novedades respecto al sistema vigente al día de hoy diseñado en los años sesenta durante el gobierno de Adolfo López Mateos.
El primero es dejar atrás las viejas técnicas de memorización para modernizar la forma de enseñar; un modelo pedagógico que ayude a pensar al alumno y los anime a investigar, analizar la información, sintetizarla y presentarla de forma estructurada.
La ruta para la implementación de este modelo establece como primeras metas en formación docente capacitar a 620 mil profesores este año y 300 mil en el 2018; se espera facultar a màs maestros que la meta total de docentes a evaluar en todo el sexenio.
Otra de las innovaciones será imponer el inglés desde primaria hasta la universidad lo que obligará a enseñar el idioma a decenas de miles de profesores durante el próximo año.
El tercer punto será la autonomía que logran las escuelas. Un 80% del nuevo sistema será igual para todas las escuelas públicas del país, pero un 20% quedará en manos de profesores y padres para que lo ajusten según sus necesidades.
También se busca que los niños puedan lidiar con problemas socioemocionales, para que al finalizar la primaria, un estudiante pueda diseñar y emprender proyectos a corto y mediano plazo, además de que identifique y ponga en práctica “sus fortalezas para autorregular sus emociones”.
Al finalizar la secundaria, un joven también podrá “identificarse como mexicano y sentir amor por el país, reconocer la diversidad cultural, étnica y lingüística; además de tener conciencia del papel de México en el mundo”.
Sin embargo, el nuevo modelo educativo cuenta con varios retos que ponen en riesgo su alcance.
Por un lado el dinero: En un momento de desaceleración económica y el espíritu de Trump merodeando las finanzas públicas será difícil dotar de nuevos recursos a las escuelas para la obligada capacitación de los profesores… ¿Pueden las autoridades educativas capacitar a tantos maestros en tan corto tiempo con el recorte presupuestal?
La mayoría de los maestros estarán enseñando con los nuevos libros de texto sin antes haber tomado un curso para dominar su contenido, será imposible que para el nuevo ciclo escolar todos hayan tenido la capacitación.
Otro de los desafíos será alcanzar un consenso político que permita su aplicación. A un año y cuatro meses de las elecciones presidenciales de 2018 el nuevo Modelo Educativo podría quedar aparcado en caso de victoria de un gobierno distinto al del Revolucionario Institucional, ya que el proyecto no cuenta con la consideración de un pacto de estado.
Como maestra universitaria, solicitaba urgentemente un cambio en el proceso de enseñanza-aprendizaje; los alumnos no saben utilizar ni los conocimientos adquiridos ni su criterio.
Los maestros a través de todo el desarrollo formativo han obligado a los niños y después jóvenes a memorizar los conceptos, no a discernirlos; mucho menos ponerlos en práctica.
El fácil acceso a la información a través del internet facilita muchísimo la investigación, los chicos simplemente “copian y pegan” un documento cuando presentan un trabajo, y qué bueno que la vida sea más fácil y cómoda, pero es necesario que nuestros jóvenes y futuros profesionistas se enseñen a pensar.
El nuevo modelo educativo puede tener una vida muy corta, si las encuestas no se equivocan y el voto no favorece en el 2018 al candidato del PRI a la Presidencia de la República; es muy probable que el “nuevo gobierno” decida acabar con este proyecto.
Sería muy lamentable que echaran por la borda un proyecto que promete con el tiempo cambiar la educación de los mexicanos, mejorar el nivel de conocimiento y tener nuevas generaciones bilingües.
Por estar frente a grupos universitarios, insisto en la urgencia de implementar este cambio, que permita demostrar la capacidad y el talento de los jóvenes mexicanos.