Senado aprueba leyes secundarias de Guardia Nacional

Senado aprueba leyes secundarias de Guardia Nacional

Los senadores de diferentes partidos políticos dieron su aval a las leyes secundarias de Guardia Nacional; tendrá carácter civil


 

Ciudad de México.- Por 114 votos a favor, cero en contra y una abstención del senador independiente Emilio Alvarez Icaza, el Senado de la República aprobó las cuatro leyes secundarias que regularan el accionar de la Guardia Nacional en el combate a la inseguridad  y delincuencia organizada donde se destaca su  carácter civil y la posibilidad de que consolide convenios con los estados y municipios para realizar labores de prevención, intervención e investigación de delitos, sin que ello implique sustituir a los cuerpos policiacos de esas entidades y ayuntamientos que soliciten su ayuda.

Los elementos militares que integren la Guardia Nacional ya sea de Ejército o la Marina serán designados por el Presidente de la República y conservarán su grado, rango y todas sus prestaciones, pero sujetos a la disciplina y fuero civil, con lo cual se subsanó el obstáculo en el que se había convertido la situación de las licencias a los integrantes de las fuerzas armadas.

Entre las nuevas atribuciones que tendrá esta nueva corporación  destacan la de realizar “operaciones encubiertas y de usuarios simulados” en investigaciones de prevención de delitos, así como intervenciones en materia de telecomunicaciones  como teléfonos y georeferenciación, aunque ello previa autorización de un juez de control.

Incluso estará facultada para imponer infracciones de tránsito en los caminos y puentes federales.

Al frente de la Guardia Nacional estará el Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, un comandante general, coordinador territorial, coordinador estatal y coordinador de unidad.

Los recursos humanos, económicos y materiales para la operación de la Guardia Nacional estarán a cargo de la Federación y solo de “manera excepcional”, se les cobrará a estados o municipios  las aportaciones que, en su caso, deberán hacer éstos cuando la Guardia Nacional realice tareas de seguridad pública de competencia local.

Así, los senadores aprobaron la Ley Orgánica de la Guardia Nacional, la Ley  Nacional de Uso de la Fuerza de la Guardia Nacional, Ley Nacional del  Registro de Detenciones y la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

USO DE LA FUERZA  Asimismo, los  integrantes de la Guardia Nacional  tendrán regulado el uso de la fuerza  bajo los criterios de legalidad, necesidad y progresividad, atendiendo a las necesidades de las circunstancias y al nivel de resistencia que se busca controlar, repeler o neutralizar.

Sin embargo, ello no significa que no puedan recurrir al uso de toletes, bastones eléctricos, gas lacrimógeno  mangueras con agua a presión  y como caso excepcional, el uso letal de armas  de fuego  si no se tiene otra opción para proteger la vida de las personas ajenas.

De acuerdo a la ley que se perfila aprobar, el uso de la fuerza letal será el último recurso en cualquier operativo. Pero en su caso, los agentes deberán comprobar que la agresión era real, actual o inminente, sin derecho, que ponía o podría poner en peligro la vida o integridad física de personas ajenas o de uno de ellos y que la disuasión fue insuficiente para repeler, contrarrestar o neutralizar los actos de resistencia.

Siempre que los miembros de las instituciones de seguridad utilicen la fuerza en cumplimiento de sus funciones deberán realizar un reporte pormenorizado a su superior jerárquico inmediato, una copia de éste se integrará al expediente del agente al mando del operativo y en lo conducente de cada uno de los participantes.

Sobre su actuación en marchas,  mítines o bloqueos, la Guardia Nacional “por ningún motivo se podrá hacer uso de armas contra quienes participen en manifestaciones o reuniones públicas pacíficas con objeto lícito”.

“No podrán emplearse armas de fuego como señal de advertencia; tampoco podrán usarse para controlar o dispersar manifestaciones”, establece la ley

Cuando las manifestaciones se tornen violentas  o que atenten contra el  orden público, se deberá considerar la presencia de agentes capacitados para llevar a cabo negociaciones y procedimientos de disuasión y persuasión para que los manifestantes abandonen las conductas agresivas.

Estos deberán buscar a los líderes para entablar el diálogo entre éstos y las autoridades. El agente que funja como negociador deberá permanecer en comunicación directa y en coordinación con el mando operativo, quien a su vez tendrá contacto directo con el mando superior.

En su capitulo IV, articulo 15 se establece que los  agentes podrán tener a su cargo y portar las siguientes armas:  en el caso de incapacitantes menos letales  Bastón PR-24, tolete o su equivalente, dispositivos que generan descargas eléctricas; esposas o candados de mano; sustancias irritantes en aerosol, y mangueras de agua a presión.