'Esto es terrorismo'

Ninguna autoridad los atendió; ni personal del DIF ni de la comisión estatal de derechos humanos
'Esto es terrorismo'

Un comando armado atacó una estación de la ruta Chilpancingo-Chichihualco.


Chilpancingo, Guerrero.- Antes de morir acribillado, don Abraham, un campesino de casi 70 años de la comunidad de Huiziltepec, salvó a una familiar de su misma edad, a quien tiró al piso para ponerla fuera del alcance de la lluvia de balas que le quitó la vida.
Don Abraham murió en un ataque perpetrado ayer en la mañana por un grupo de sicarios contra el paradero de transporte público que ofrece servicio en la ruta Chilpancingo-Chichihualco, en la Colonia Electricistas.
Personas que esperaban su turno para abordar una unidad se tiraron al piso y los que estaban adentro de alguna de las camionetas se arrinconaron en los asientos.
Don Abraham y una mujer de 35 años, vecina de Chichihualco, que ya habían abordado un vehículo, no lograron salvarse, pues recibieron varios balazos en distintas partes del cuerpo.
El anciano, de 80 años, Elías Polito Torres, quien se encontraba parado adentro de la estación esperando su turno para abordar, falleció horas después a consecuencia de las heridas de bala.
Dos personas más, incluido un menor de 13 años, se encuentran lesionados.
La mujer que murió viajaba con dos hijos pequeños, que resultaron ilesos.
Hasta las diez y media de la mañana, casi tres horas después del ataque, los dos niños permanecían sentados en una banqueta esperando a que llegara un familiar para auxiliarlos. 
Ninguna autoridad los atendió; ni personal del DIF ni de la comisión estatal de derechos humanos. Una vecina les llevó dos gelatinas, pero los menores no quisieron nada.
Poco después de las diez de la mañana, cuando la carroza del Semefo se llevó los cadáveres del campesino y de la mujer de 35 años, la familiar de don Abraham narró lo que vivió.
"Él con mano me dio un golpe en la cara para que me tirara al piso", dijo y enseñó un moretón en el pómulo izquierdo. "Me salvó la vida", contó con los ojos llorosos.
Don Abraham salió muy temprano de su casa, en la comunidad de Huiziltepec, del Municipio de Eduardo Neri.
Traía varias garrafas de mezcal y ramos de quelite que vendería en Chichihualco. Lo hacía casi todos los domingos.
"No puede ser, no puede ser", gritó la hija de don Abraham al tiempo que se limpiaba sus lágrimas con su rebozo. Varios de sus familiares la abrazaron.
Tras el ataque a los pasajeros de la estación, se suspendió el servicio al público.
Durante junio de este año, los transportistas cancelaron sus actividades más de dos semanas debido a que en las localidades de la sierra se registraron varios enfrentamientos armados.
Otros sitios de transporte de rutas a comunidades de la sierra, como Tlacotepec o Filo de Caballos, también han sufrido agresiones, lo que ha obligado a los concesionarios a suspender el servicio.
"Esto ya es terrorismo", dijo un policía estatal que participó en las tareas de resguardo de la zona donde ocurrió el ataque.
Relató que fueron varios los sujetos que abrieron fuego a diestra y siniestra contra quien estuviera en el paradero.
"Esto ya es una zona de guerra, está muy feo", reconoció el agente, al recordar que desde el pasado lunes 23 sicarios han atacado dos estaciones de transporte: la de Chilapa y Chihihualco, además de que han incendiado dos camionetas.
"Todo esto a plena luz del día, pero nosotros todavía no podemos hacer nada".