Llaman Obispos a educar para la paz

Los Obispos de la CEM pidieron que en nuevo ciclo escolar se eduque para que niños, jóvenes y adolescentes sean constructores de la paz.
Llaman Obispos a  educar para la paz

Los Obispos del CEM pidieron que en el ciclo escolar que inicia este lunes se eduque a niños, adolescentes y jóvenes para que sean constructores de paz y puedan ser felices.


CDMX.- Los Obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) pidieron que en el ciclo escolar que inicia este lunes se eduque a niños, adolescentes y jóvenes para que sean constructores de paz y puedan ser felices.

La Dimensión de la Pastoral Educativa aseguró que los alumnos son la razón de ser del Sistema Escolar Nacional que conjunta esfuerzos públicos, privados, urbanos rurales, de educación general y especial.

Se afirmó que la principal tarea de los padres y la sociedad es acompañar a los estudiantes para que aprovechen su instrucción.

"La prioridad es: "¿cómo educar hoy para que cada alumno sea capaz de llegar a ser constructor de paz, promotor de un desarrollo humano integral y para que pueda ser una persona plena, integral y feliz?", se cuestionó en un comunicado.

En el documento firmado por el Catedral Alberto Cardenal Suárez Inda -Arzobispo emérito de Morelia y responsable de la Dimensión de Pastoral Educativa- se consideró que el nuevo ciclo escolar es un desafío.

"La corrupción y la inseguridad, que tanto nos agobian, son signos de que muchos no han captado con claridad el sentido de la vida, pues en lugar de abusar, engañar o violentar a otro ser humano, hemos de respetar, amar y ofrecerle condiciones de una vida digna en todo momento".

Sin mencionar la reforma educativa, se difundió que los tiempos que vivimos nos exigen continuar con todo esfuerzo positivo que hasta la fecha se ha logrado.

También se pidió crear nuevas condiciones de diálogo, encuentro y consenso entre todos los actores de la educación para lograr una educación verdaderamente humana y creativa.

Se publicó que los maestros, junto con los directivos, tienen la misión de tomar en cuenta la realidad de los niños y jóvenes de sus escuelas, considerando sus contextos culturales, étnicos, familiares, sociales y económicos.

A los mentores se les convocó a confiar que la disciplina, ofrecida con afecto y razón, es el medio más efectivo para logar el aprendizaje y la realización plena de las nuevas generaciones.

"Los padres de familia son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Esto implica que no sólo deben llevarlos a la escuela, sino que cada hogar ha de ser un espacio de transmisión y vivencia de los valores más profundamente humanos, como el respeto, la generosidad, la búsqueda de la verdad y el ejercicio del amor", opinaron.

En tanto, aseguraron que los centros de educación católica deben ser generosos, comprendiendo que los tiempos difíciles nos exigen vivir la fe, esperanza y caridad con mayor radicalidad.