Insiste Mugabe en retener el poder

El presidente de Zimbabue se niega a abandonar el cargo.
Insiste Mugabe  en retener el poder

El Mandatario, se ha negado a aceptar la mediación de un sacerdote católico, quien busca convencerlo de exiliarse tras la intervención militar.


Zimbabue.- Pese a que continúa en arresto domiciliario, Robert Mugabe insiste en que sigue siendo el único Gobernante legítimo de Zimbabue y busca terminar su periodo al frente del país, según han señalado fuentes de inteligencia a las agencias de noticias AP y Bloomberg.

El Mandatario, además, se ha negado a aceptar la mediación de un sacerdote católico, quien busca convencerlo de exiliarse tras la intervención militar.

El religioso Fidelis Mukonori está actuando como intermediario entre Mugabe y los militares, que tomaron el poder ayer en una operación dirigida contra criminales en su entorno, según señalaron ellos mismos.

La fuente no pudo proporcionar detalles de las conversaciones, que parecen estar dirigidas a una transición suave y sin derramamiento de sangre después de que Mugabe, quien ha liderado Zimbabue desde su independencia en 1980, está retenido en su hogar.

Mientras tanto, un comunicado conjunto de más de 100 grupos civiles instó al líder africano a dejar el cargo de forma pacífica y pidió al Ejército restaurar el orden con rapidez y respetando la Constitución.

Mugabe junto con los Ministros Jonathan Moyo y Saviour Kasukuwere, se encuentran detenidos en el complejo presidencial conocido como "Casa Azul".

Los informes de inteligencia zimbabuenses sugieren que el ex jefe de seguridad Emmerson Mnangagwa, quien fue derrocado este mes como Vicepresidente, ha estado planeando tomar el poder con apoyo de los militares y el respaldo de la Oposición, durante más de un año.

La salida forzada de Mnangagwa del Gobierno fue lo que disparó la intervención militar, que muchos analistas ven como un intento por frenar el camino hacia la cima de la esposa de Mugabe.

No obstante, en contraste con el alto drama político que se desarrolla a puertas cerradas, las calles de Harare se mantuvieron este jueves en calma, con personas que realizan sus actividades diarias, aunque bajo la vigilancia de soldados en vehículos blindados, colocados en lugares estratégicos.

Al mismo tiempo, el director de la comisión de Administración Pública, Mariyawanda Nzuwah, pidió a los funcionarios que se presenten en sus puestos de trabajo y garantizó que los salarios se pagarán a tiempo.

Por su parte, el Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, en su calidad de número uno de la organización regional Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC, por sus siglas en inglés), convocó una reunión de urgencia para tratar la crisis zimbabuense.

El encuentro se celebrará este jueves en la capital de Botswana, Gaborone, y a él acudirán los Ministros de Asuntos Exteriores de Angola, Tanzania y Zambia, así como el presidente del Consejo de la SADC y el Ministro de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica.