Defiende Boris Johnson su estrategia para el Brexit

Defiende Boris Johnson su estrategia para el Brexit

Boris Johnson.


Londres, Inglaterra.- El Primer Ministro británico, Boris Johnson, defendió su estrategia para el Brexit a la espera de que el Tribunal Supremo decida el martes si violó la ley al suspender el Parlamento y si una salida brusca de la Unión Europea socavaría el proceso de paz norirlandés.

En un acto en Londres, Johnson negó categóricamente haber "mentido" a la Reina Isabel II al solicitar su autorización para levantar las sesiones parlamentarias entre el 10 de septiembre y el 14 de octubre, como se desprende de una sentencia judicial emitida ayer en Escocia.

El Premier admitió que hay discrepancias entre las cortes en ese aspecto, por lo que conminó a esperar el dictamen del Supremo, que el martes se pronunciará sobre varias demandas presentadas en distintos puntos del Reino Unido contra su plan para la salida de la Unión Europea (UE).

Johnson asegura que negocia un pacto de Brexit con Bruselas, pero mantiene su intención de salir del bloque con o sin acuerdo en la fecha prevista del 31 de octubre, a pesar de que se lo impide una ley promulgada por el Parlamento antes de su suspensión.

El Supremo decidirá si confirma o revoca el veredicto del Tribunal de Apelación de Escocia, que el miércoles declaró "ilegal" la decisión del jefe del Gobierno de suspender las sesiones parlamentarias, al considerar que estuvo motivada por "el propósito inapropiado de obstaculizar el Parlamento", en un momento crítico para el país.

También se pronunciará sobre un fallo anterior del Tribunal Superior de Londres, que desestimó una denuncia similar elevada por la activista Gina Miller y el ex Primer Ministro conservador John Major.

En esa ocasión, el tribunal londinense dictó que Johnson actuó dentro de la ley puesto que la suspensión del Parlamento es una prerrogativa del Ejecutivo.

Mientras no haya dictamen del Supremo, los diputados piden que se reanuden con urgencia las sesiones parlamentarias, a fin de analizar, entre otras cosas, el informe de riesgo hecho por el propio Gobierno en caso de un Brexit duro, que fue difundido anoche.

Según este estudio, una salida no pactada podría provocar alteraciones del orden público, desabastecimiento de medicinas y un aumento del precio de los alimentos y el combustible, así como caos de transporte o fricciones comerciales en las fronteras.

Johnson restó relevancia a este análisis al subrayar hoy que se trata del "peor escenario posible" y aseguró que el Ejecutivo ha hecho los preparativos necesarios para minimizar cualquier impacto.