Bolivianos buscan reponerse de incendios

Bolivianos buscan reponerse de incendios


Bolivia.- El fuego se llevó el regalo visual que brindan las orquídeas en la Chiquitania boliviana, pero las comunidades indígenas que viven de la riqueza natural de este entorno privilegiado no se resignan a perder su sustento cotidiano.

El Carmen es un ejemplo de aldea que vive del ecoturismo, una de las primeras en sufrir el azote de los incendios en Bolivia hace un mes, que ahora intenta reponerse del desastre que ha castigado sobre todo su riqueza natural.

El fuego sorprendió a los lugareños el pasado 6 de agosto, el Día de la Independencia de Bolivia, justo cuando se realizaba un pequeño desfile en la escuela de la comunidad, por lo que tuvo que suspenderse para afrontar la emergencia.

"No sabemos cómo (sucedió), porque este fuego vino de lejos", dijo a EFE el dirigente local Javier Mencarí, parado ahora en la senda que conduce al Jardín de las Orquídeas, que está a media hora de caminata del poblado.

En el lugar se mantienen las cenizas de la hojarasca consumida por las agresivas llamas que dejaron algunos leños tumbados y, sobre todo, hechas polvo innumerables plantas de orquídeas nativas que debían germinar y embellecer esa ruta con un lila intenso.

Estas plantas se caracterizan por crecer sobre las piedras de las serranías circundantes y para ello basta solo un poco de tierra acumulada sobre los peñascos para echar raíces, hasta convertirse en un recreo visual.

"Hemos perdido como unas catorce especies en este jardín", lamentó Mencarí, que resaltó los esfuerzos de la comunidad en reponer el atractivo del lugar para la llegada de turistas en las próximas semanas.

En ese bosque protegido de varias decenas de hectáreas crece el copaibo, un árbol del que se extrae un aceite que sirve para tratar los resfriados y el dolor de articulaciones.

Además de plantas medicinales, que según explicó curan males renales y otras que son antídoto contra el veneno de las víboras.

El aceite de copaibo "es un sustento" para esta comunidad, que lo recolecta una vez al mes y que los lugareños venden a buen precio en un mercado, mencionó el dirigente.

La comunidad ha sabido difundir estas virtudes con su cultura y su lengua nativa, el besiro.

Algo que sobresale al llegar al lugar un día normal es ver a los estudiantes de la escuela del pueblo con sus trajes típicos, las mujeres con un tipoy, una especie de túnica blanca con adornos, y los varones con una camisa sin mangas que llevan adornos típicos chiquitanos.

El motivo es "revalorizar la identidad chiquitana" a través de la vestimenta típica, declaró a Efe la maestra Maribel Sánchez.

Esta mujer junto a sus estudiantes se han encargado de organizar algunas visitas a la senda de las orquídeas que ha resultado afectada, para colaborar a la restauración del lugar.

Los incendios en la Chiquitania boliviana, un área de transición entre el Chaco y la Amazonía, han afectado a más de dos millones de hectáreas según la Gobernación de Santa Cruz, la región en que se encuentra esta zona de valor natural en el oriente de Bolivia.