Un romance prometedor

Un romance prometedor

En "Prometo No Enamorarme", Alfonso Dosal comparte créditos con la actriz española Natalia Varela


Una cosa es hacer cine "comercial"; otra es hacerlo con miras a ser "comerciable".
Lo que el director Alejandro Sugich, quien hoy estrena en México la comedia romántica Prometo No Enamorarme, pretende ofrecer son historias con las que el espectador, sin importar la nacionalidad, se identifique.
"Mi visión del cine es hacer películas 'comerciables', una película que puede funcionar en su país y viajar a muchos países. Son historias universales que nos unen como seres humanos", explicó el cineasta, originario de Sonora.
"También tiene una visión de arte con una visión de negocios, o sea, que sea redituable para todos. No nada más hacer una película súper comercial en la que ganemos dinero por tirar pastelazos y decir chistes".
Con las actuaciones estelares de la actriz española Natalia Varela y Alfonso Dosal, Prometo No Enamorarme plantea la anécdota de dos artistas, ella una chelista profesional y él un DJ mexicano, que se conocen en una fuente de la colonia San Ángel en la Ciudad de México.
La chelista está llorando de tristeza porque su esposo, que interpreta Alfonso André, baterista de Caifanes, no llega a la cita que tienen.
"Esta película en particular es algo distinto a lo que se ha venido manejando. Es de romance, pero también una comedia vivencial con la que nos identificamos con las situaciones, es algo que le ha pasado a mucha gente, el encontrarte de pronto a alguien extraño y pasar un día en la Ciudad México", expresó el director de Casi Treinta y productor de Los Jefes, esta última rodada en Monterrey con el Cartel de Santa.
Con 238 copias, la película, que se filmó en 16 días y respetó su presupuesto inicial de 17 millones de pesos, llegará a la cartelera nacional con miras a llevarla a España, de donde es originaria la protagonista.
Prometo No Enamorarme está basada en la novela de Fiodor Dostoyevski, "Noches Blancas", pero en lugar de desarrollarse en tres días, la versión del cineasta mexicano transcurre en un día.
Otra característica de esta historia es que tiene pocos personajes, ya que los actores estelares, Natalia y Alonso, aparecen un 90 por ciento a cuadro.
Pedro de Tavira, a decir del director, tiene una participación pequeña, pero su papel refresca la historia.
"Aunque nosotros resolvimos que la trama sucediera toda en un día en la vida de los personajes porque la entendimos más fácil y más natural, la historia sigue conservando esos matices de pasión, romance y desamor de Dostoyevski".
Para describir en pocas palabras su propuesta, Sugich dijo que es humana, espontánea y apta para toda la familia.