'Todos los que tienen poder abusan'

'Todos los que tienen poder abusan'

El actor dice que, aunque el asunto de los abusos sexuales haya saltado al cine, el problema está en todas partes.


Protagonista de cintas tan populares como Mujer Bonita o Reto al Destino, a Richard Gere hace años que se le identifica con su budismo militante y su pelea por los desfavorecidos. Ahora el actor toca el tema de los abusos.

"Es momento de dar un paso atrás. Nunca tuve insinuaciones cuando era joven y empezaba en el cine, me refiero en el sentido sexual, pero sí en el sentido de poder.

"No somos perfectos, todos los que tienen poder abusan, todo el mundo lo hace", afirma el actor, quien promociona en Madrid su más reciente filme, The Dinner, del israelí Oren Moverman.

El protagonista de Cotton Club dice que, aunque el asunto de los abusos sexuales haya saltado al cine, este problema está en todas partes.

"Desde los trabajadores de los campos a los empresarios de más poder, es lo mismo.

"Y este es claramente un momento en el que tenemos que dar un paso atrás y pedir a los poderosos que se miren a sí mismos y piensen si han utilizado su poder para abusar de los que eran inferiores; y también es el momento de analizar si yo mismo permití que abusaran de mí porque era más débil", reflexiona.

En The Dinner, Moverman pone sobre el tapete un amplio abanico de cuestiones incómodas, todas ellas relacionadas con el comportamiento humano, basándose en la relación de dos hermanos, Paul y Stan Lohman (Steve Coogan y Gere, respectivamente), que aprovechan una cena de lujo con sus esposas para hablar de sus hijos.

Los tres adolescentes torturaron y mataron a una indigente que dormía en un cajero y subieron el video a internet.

Stan, congresista que aspira a gobernador, parece dispuesto a renunciar a su futuro político si su familia le respalda.

"Para mí la película va sobre responsabilidad y sobre cómo nos vemos a nosotros mismos dentro de nuestra familia, pero también en el universo y si somos responsables solo de cara a los que tenemos cerca, en nuestro entorno más próximo, o hasta dónde es de profundo nuestro sentido de la responsabilidad", explica Gere.

"Esos chicos han hecho algo terrible y hay un veneno muy fuerte dentro de ellos, tanto que no sabemos si podrán vivir con eso si no lo aceptan y pagan por sus actos. Y tampoco si nosotros, al admitirlo, creeremos que el veneno pueda salir".