Éstas podrían ser las enfermedades detrás de la risa del Joker

Éstas podrían ser las enfermedades detrás de la risa del Joker


México, DF. Nervioso, con la mirada asustada y la voz quebrada, Arthur Fleck, intenta componerse antes de empezar su rutina de comedia en vivo en un club de Ciudad Gótica.

Pero al Joker, como prefiere que lo llamen, no le salen las palabras: cuando intenta hablar, su boca explota en una risa aguda y forzada que no puede controlar.

Esas mismas carcajadas histriónicas, perturbadoras, son las que desbordan al personaje de la película “Joker” cuando, regresando del trabajo en el metro por la noche, vestido de payaso, es testigo involuntario del acoso a una mujer perpetrado por tres jóvenes de clase acomodada.

Asumiendo las risotadas como una afronta personal, los jóvenes le propinan una feroz golpiza. El comediante reacciona sacando un revolver de su bolsillo y matando a tiros a los tres.

A lo largo de la película, nos vamos enterando de que el “Guasón” (como se conoce también al emblemático villano de la serie Batman en algunos países de América Latina) padece algún tipo de enfermedad mental que no se especifica.

Para sobrellevar sus síntomas, toma siete tipos de medicación, escribe un diario, y visita regularmente a una asistente social.

En una de las escenas de la película en el que el Joker viaja en autobús, el Joker tiene uno de sus característicos ataques de risa que se prolonga por alguno segundos.

Y, en otra escena en la que se repite uno de esos ataques de risa descontrolada, esta vez en un autobús, presenta a sus interlocutores una tarjeta que explica que su risa inoportuna se debe una condición médica.

¿Pero existe realmente una enfermedad que pueda provocar esta reacción? ¿O se trata simplemente de un elemento más de esta historia de ficción que viene desde su estreno sembrando polémica?