La Verdad de Tamaulipas La Verdad de Tamaulipas La Verdad de Tamaulipas La Verdad de Tamaulipas
 

 

 
Reforma política

Por: Ramón Durón Ruiz
Fecha:2010-03-09

Imprimir Enviar

Mi queridísimo amigo Américo Villarreal Guerra, un sembrador de amigos extraordinario, un exgobernador de Tamaulipas lleno de humildad, sensibilidad y talento; una ocasión me platicó que siendo subsecretario de la SARH en su oficina había un hombre de carácter amable y de marcado sobrepeso, quien gozaba de una fama bien ganada de su manía por las dietas para adelgazar.
Cierto día que el ingeniero llegó de una gira, lo encontró con los brazos sobre el escritorio, con ambas manos tapando sus ojos y frente y casi sumido en su asiento; por el afecto y la amistad que le profesaba amistosamente le inquirió:
−¿Qué pasa ingeniero, le puedo servir en algo?
−Lo que pasa es que buscando bajar de peso he utilizado todas las dietas conocidas, desde la de los puntos, pasando por la de los colores, hasta la de la luna y ninguna me ha funcionado.
−Espérese ingeniero, -dijo en tono cordial el subsecretario- le voy a dar una dieta muy efectiva y puede que hasta gane dinero… ¡¡¡Póngase a trabajar!!!
Pues la moraleja de esta anécdota es directa para los actores políticos nacionales, en lo que respecta a la urgente reforma política que reclama la nación; dejen la mediocridad a un lado y ¡¡¡Pónganse a trabajar!!!
En nuestro país nadie duda de tres cuestiones:
1. Que la reforma política es de urgencia inaplazable,
2. Que los partidos políticos nacionales cada día -debido a la ausencia de resultados- están más distantes del electorado y
3. Que existe un marcado deterioro de nuestro sistema político.
Por ello sabio como es el colectivo social, en la pasada elección del 5 de julio, no le otorgó la mayoría absoluta en el Congreso a ninguna de las fuerzas políticas, el mensaje es muy claro, ¡¡¡Qué se pongan a trabajar!!! en los acuerdos suficientes que nos lleven a transitar “del sufragio efectivo… a la democracia efectiva.”
México reclama a las fuerzas políticas de la nación una profunda reforma política, pensada no en las futuras elecciones -la de julio del presente año o la de 2012-… sino en las futuras generaciones.
Pareciese que por fin después de nueve años de arribar a la transición democrática -sin resultados-, hoy las tres fuerzas políticas más representativas en el Congreso comparten diagnósticos.
El presidente Calderón; el PRD, PT y Convergencia y la fracción parlamentaria del PRI en el Senado, han presentado sendas propuestas de reforma política, en las que hay múltiples puntos en los que convergen… el más grande punto de coincidencia: MÉXICO.
La reforma política, es en sí misma un proceso dinámico -como nuestra sociedad- enriquecida por una conciencia universal llena de mexicanidad, que nos conduzca a transitar de los innecesarios conflictos, a los indispensables acuerdos; del autoritarismo presidencial o partidista a la reforma del estado; de la improvisación política a un fuerte andamiaje institucional, que construya puentes que den viabilidad a nuestra gobernabilidad.
Lo anterior me recuerda aquel diputado que viaja en avión a Nueva York con un pasaje en clase turista. Al ver que los asientos de primera clase son más confortables, decide sentarse ahí. La azafata revisa su boleto y le dice que su asiento es de clase económica. –¿Qué acaso no sabe usted que soy diputado? -responde el legislador- voy a sentarme aquí hasta llegar a Nueva York y nadie me va a mover. La azafata va a la cabina y le informa al capitán del problema con el diputado. El Capitán envía al copiloto a hablar con él, éste le confirma que su asiento es de clase económica. El diputado le responde: −Voy a sentarme aquí hasta llegar a Nueva York y que no se diga nada más. El copiloto no queriendo causar problemas se retira a la cabina para comentarle al capitán. El capitán se hace cargo del problema, va con el diputado, le susurra algo al oí¬do, éste inmediatamente se levanta diciendo: −Muchas gracias, abraza al capitán y se va a sentar a su asiento de clase turista. El copiloto y la azafata, que habían observando la escena, preguntan al capitán qué le había dicho al diputado para convencerlo. −Le dije que esos asientos no van a Nueva York. -respondió el capitán.
filosofo2006@prodigy.net.mx

Comentarios

En La Verdad nos interesa su opinión, y le invitamos a que comente, analize y/o critique las noticias que aquí le presentamos, comentarios obsenos y que no tengan que ver con el tema seran eliminados por nuestro administrador.

Comentar esta nota| Comentarios hasta el momento: 0 | Esta nota ha sido leida 7 veces

PUBLICIDAD