Un Chivas temeroso

Un Chivas temeroso

José Saturnino Cardozo, el pastor del Rebaño.



México.-Se acabó la Copa para el Guadalajara, por una pifia de su eterno portero suplente y un medroso planteamiento de su técnico. 

Por años, Miguel Jiménez esperó la noche ideal para trascender en la portería rojiblanca y en un Clásico Nacional cometió el pecado que le abrió al América la puerta a las Semifinales.

El "Huacho", quien hoy cumple 29 años, tuvo un par de buenas desviadas en los minutos iniciales, cuando el Rebaño se dedicó a soportar los ataques americanistas.
A la ofensiva, el Rebaño fue pobre, con un esquema precavido y a la espera de un contragolpe.
El arbitraje de Francisco Chacón permitió acciones que parecían de penalti para ambos lados: la primera, en una mano de Ronaldo Cisneros, y la segunda, en un pisotón de Carlos Vargas sobre Leopoldo Cortés.
Fernando Beltrán fue el más brillante para salir y filtrar balones; Dieter Villalpando tardó en tomar ritmo, pero poco a poco enganchó el balón.
El Clásico era intenso, pero con dominio de los azulcremas.
Para el segundo tiempo, José Cardozo sacó a Villalpando cuando jugaba mejor y metió a Isaac Brizuela, en busca de explosividad.
Luego metió a Alan Pulido y retiró a Alexis Vega, que mantenía ocupados a los defensas americanistas con movilidad, pero errático.
En un tiro de esquina de Renato Ibarra por la derecha vino la fatalidad.
Jiménez salió muy pasado por un centro aéreo muy controlable y dejó el balón para que Bruno Valdez lo empujara para el 1-0.
Hasta el 85' el canterano Diego Hernández metió un centro que Aguilera cortó con maestría para evitar que Pulido rematara.
Al 90', Hiram Mier perdió la escapa de Nicolas Benedetti, quien se perfiló al centro y rebotó la pelota entre el novato Gilberto Sepúlveda y Jair Pereira; Jiménez salió tarde a tapar y el colombiano sentenció el 2-0.