Universidades patitas



“La cultura engendra progreso y sin ella no cabe exigir de los pueblos ninguna conducta moral” José Albino Vasconcelos Calderón.

En días pasados visité la UNAM,  por lejos la mejor universidad del país,  ranking que toma en cuenta seis variables para calificar a las universidades del mundo: la reputación académica, la reputación de los empleadores, la proporción entre catedráticos y alumnos, las citaciones por facultad, la proporción de catedráticos y alumnos internacionales. 

Para Informatics Institute en su edición 2016-2017, deja evaluadas a las universidades de la siguiente manera; a nivel nacional primero la  UNAM seguida del  Instituto Politécnico Nacional,  Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) Universidad Autónoma de San Luis, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Autónoma de Morelos. 

De las primeras diez instituciones en México en producción científica, 9 son de carácter público, y únicamente el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey figura como institución de carácter privado en el lugar 9.

A nivel Latinoamérica la UNAM es la 2ª. Detrás de  la Universidad de Sao Paulo, Brasil, a nivel mundial subió en un año del lugar  128 al 122. La mejor universidad del mundo es Universidad de Harvard, seguida de Universidad de Toronto, Canadá, Oxford en Gran Bretaña, Stanford en USA y la británica university college de London.

Es importante observar que a pesar de la privatización de la educación y por mucho bombo y platillo festinando la excelencia de las universidades privadas, la educación pública sobrepasa en mucho a la educación privada. 

Las cuotas estratosféricas de las universidades privadas no garantiza el desarrollo del estudiante, universidades privadas que privilegian el emprendedurismo, desdeñan el humanismo ponderan  la ganancia rompen el equilibrio de  los factores de la producción, quitándole  la función social al profesionista, tiene hundido al país.

El Instituto Autónomo de México, principal fuente proveedora de funcionarios en el poder  principalmente apadrinados por el grupo Atlacomulco, quebró al país. Con políticas antisociales ordenadas por el extranjero es una muestra, sus alumnos apoltronados en el poder, lucen como entes extraterrestres que no entienden su entorno.

Pero lo más grave es como las universidades proliferan como tiendas de conveniencia por colonias y municipios recónditos, ponderando la educación a tu barrio, eso sería excelente siempre y cuando fuese realidad, los padres sacrificándose para contar con un profesionista que cuando egresa no encuentra trabajo por su mala preparación y peor formación, personas que carecen de orden, métodos rigurosos de investigación, calidad de raciocinio.

Los programas de estudio obsoletos, enseñando formulas añejas que no explican la realidad, universidades con carreras de derecho que no contemplan el nuevo sistema de justicia penal etc.

Quiero decirles que es impresionante el nivel académico y calidad de los estudiantes de la UNAM, IPN, UAM, superan por mucho a las universidades de provincia y lo mejor educación gratuita. Solo para ejemplificar de lo mal que andamos les diré que el examen de admisión para la UNAM es de $ 410 el IPN $398 y para una prepa el gobierno de  Tamaulipas  anda cobrando $1,300, algo chusco, burdo, disparatado.

En las preparatorias como el COBAT sangran a los padres de familia semestralmente hasta por $ 4,200 mientras que en las universidades públicas  de la CDMX pagas $500,  sin comentarios…

Algo deberá hacer el secretario de Educación en Tamaulipas  y los responsables educativos, andamos patas arriba, demasiada grilla, las escuelas llamadas patito, haciendo de las suyas, negocio privado calamidad pública, por ello hay deserción, vagancia y violencia. ¡ya basta!