Un corazón saludable



 

Para los tamaulipecos que tienen alguna dificultad en subir escaleras o hacer un esfuerzo físico adicional para desplazarse en edificios públicos que fueron construidos hace más de tres o cuatro décadas, calles y plazas de esas épocas, queda claro que su diseño y construcción fue pensada para personas que aún en edad madura o en la vejez, tenían la capacidad física para caminar grandes distancias, cabalgar y sin dificultad llevar a cuestas cargas de veinte y más kilos. 

Eran hombres y mujeres con un estilo de vida, alimentación y tipo de trabajos ajenos al confort, modernidad, tecnología, falta de actividad física y estrés que hoy se han constituido en factores de riesgo para la principal causa de muerte: las enfermedades cardiovasculares.

Y no se trata de sospechas o exageraciones de las instituciones de salud que quieren echarnos a perder el placer de degustar antojitos, bebidas y de pasar todo un fin de semana frente al televisor, acostados viendo películas, juegos deportivos y espectáculos de toda índole.   La investigación sobre el incremento acelerado de la pandemia de enfermedades crónico-degenerativas en las que destacan los padecimientos cardiovasculares, la diabetes y la hipertensión, han identificado sin lugar a dudas el papel patogénico que tienen el abuso del consumo de sustancias como sodio, tabaco, bebidas alcohólicas y bebidas azucaradas, entre las principales.

El infarto agudo del miocardio y la enfermedad isquémica crónica del corazón tienen una relación directa con la hipertensión arterial, el sobrepeso y la obesidad.

Cada año en el mundo ocurren 15 millones de muertes por cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares, ubicándolos en el primer lugar como causa de defunción. Para el 2030, la OMS estima que  23,6 millones de personas morirán por alguna enfermedad cardiovascular.

En México cada año mueren 150 mil personas por enfermedades del corazón, con el primer lugar como causa de muerte, seguido por la diabetes y los tumores malignos.

En Tamaulipas cada año, las cardiopatías con 4 mil defunciones, aportan el 16% del total de defunciones por todas las causas.

Ante todas estas evidencias del impacto mortal que tienen los malos hábitos del estilo no saludable que con que actualmente viven muchos mexicanos, la conclusión es irrefutable: se trata de un problema prioritario de Salud Pública para el que el Sistema Nacional y estatal de salud que amenaza además la economía nacional, familiar y personal. La alternativa también no tiene ninguna objeción racional: cambiar radicalmente de estilos de vida, sobre todo de tipo de alimentación, de aumentar de actividad física y de poner límite consumo de sustancias nocivas como azúcar, alcohol, tabaco y sal.

Sin embargo saber no significa hacer, por lo tanto se requieren grandes dosis de educación, de fuerza de voluntad y disciplina.

El Sector Salud pone su parte con acciones permanentes y en campañas para la promoción de estilos saludables de vida, prevención, detección temprana y acceso a tratamientos farmacológicos y de terapia psicológica para la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y sus complicaciones.

Un ejemplo de ello fue la Semana Nacional por un Corazón Saludable, durante la cual se realizaron actividad de educación, promoción de la salud y detección en todo el país del 23 al 27 de septiembre. En Tamaulipas los eventos cubrieron sus principales ciudades, como la de Cd. Victoria, el del  jueves 26 de septiembre, en el que el Dr. García Barrientos, Subsecretario de Salud dirigió un mensaje a la población y dió el banderazo de salida de una bicicleteada.