Todos contra el dengue
Por: Gilda R. Terán | 2018-05-31 03:41:41

El gobernador Francisco García Cabeza de Vaca,  en el renglón de la salud, aplica acciones para fortalecer este importante y esencial rubro de la ciudadanía, es por esta razón que las autoridades de la Secretaría de Salud, buscan atender las necesidades de los tamaulipecos. 

Es así que en este entendido, Gloria Molina, Titular de Salud, intensifica las brigadas del abate contra el dengue, enfermedad transmitida por el mosquito aedes aegypti.

En estos avances y  retos  de salud pública, se busca fomentar la medicina preventiva,  a través de intensas promociones y estrategias orientadas a que en la ciudadanía se disminuyan los riesgos de enfermedades.

Por lo que se sumarán  esfuerzos con todas las instancias de gobierno, para garantizar el acceso a la salud a las familias en condiciones de vulnerabilidad, se inyectan acciones para combatir enfermedades  como el dengue, chikungunya y zika. 

Por lo que se han dado a la tarea de redoblar las fumigaciones, visitar domicilios para revisar patios o, lugares de criadero del mosquito transmisor de esta pandemia.

Así también se les da indicaciones a las amas de casa y a la ciudadanía en general  a  través de trípticos y de consejos de limpieza e higiene, para evitar estos focos de infección.

Sustento de la fe.

Cuando todo parece terminarse y el panorama es de lo más oscuro, cuando la vida parece haber perdido su significado y no hay más nada que hacer; cuando nos sentimos acorralados por fuerzas superiores a las nuestras, surge la esperanza como recurso final para encontrar un nuevo rumbo.

Cuando la tenemos se desencadena en nosotros un deseo de luchar, un ánimo especial para afrontar cada una de las actividades cotidianas, incluso las más difíciles.

Ella nos permite adquirir el fuerte deseo de seguir adelante cuando nuestras fuerzas nos abandonan y la voluntad necesaria para renunciar a nuestros sueños aun cuando el camino es una cuesta casi imposible de remontar.

Es por eso que la esperanza da sentido a la vida, ya que es un detonante para ponernos en marcha y enviarnos a trabajar con fuerza detrás de un ideal.

En la práctica trabajamos, nos movemos y actuamos porque tenemos la esperanza de llegar a alguna parte, de lograr un objetivo, de alcanzar una meta o hacer realidad un sueño.

De tal forma que nos ayuda a soportar ciertos momentos de la vida en que la dificultad amenaza con destrozarnos el cuerpo y el ánimo. Además, nos brinda consuelo como un bálsamo en la herida y nos ayuda a pasar esos momentos de angustia en que parece que todo terminará y no resistiremos.

Cuando tenemos fe se apodera de nosotros la convicción de que nuestro deseo ya ha sido concedido, es por esta razón que creer es la base de la esperanza, porque la convicción y certeza es su sustento.

gildateran@yahoo.com.mx