Tiempos por venir



En las postrimerías de un gobierno que se va, le toca ser parte de un problema que no es privativo de este México que vive los tiempos difíciles de un mundo globalizado al que se declara incompetente para resolver el problema de la emigración. 

Por ello no hay país por desarrollado que sea, pondremos como ejemplo Alemania, que no pudo darle  una salida decorosa a la situación apremiante que vivió, tanto así que en algún momento pensó en construir otro muro. 

La situación atípica, que provocan al gobierno federal, la oleada de emigrantes centroamericanos de Honduras, El Salvador y Guatemala viene a trastornar aún más la situación nada decorosa del gobierno que en su ocaso es criticado.  

Pero no es la idea, de enderezar una crítica al presidente Enrique Peña Nieto, la historia le juzgará, sino el llamar la atención de quien me lea, por penalidades que pasarán a futuro, por la llegada a la fronteriza Tamaulipas de los centroamericanos previsto a más tardar en diciembre. 

Se habla que en Matamoros, están preparados para recibirlos, que tienen un predio que alberga fácilmente diez mil gentes, pero hay capacidad para alimentarlos y proporcionarles empleo?, lo dudo aún cuando el presidente municipal es de Morena. 

Las causas por las que huyen de sus países, tampoco la criticamos, pero la forma de introducirse a territorio mexicano, pone en evidencia, a un régimen como el de México, que busca ser hospitalario.

Cuestión de soberanía, dicen algunos, pero qué hacer, si mandan por delante a mujeres y niños, más bien es cuestión de  humanidad,  algunos que gustan de hacer cálculos, llegarían a pueblos fronterizos de Tamaulipas para los primero días de diciembre. 

Me pregunto, ¿Qué hará nuestro gobernador Francisco García Cabeza de Vaca?, para atender a los miles de emigrantes, porque está claro, que no pasarán al vecino país del norte, si su presidente Trump ya está preparado para evitar que ingresen a cumplir “el sueño americano”.

Por supuesto que se quedarán en territorio tamaulipeco, ¿y qué de la manutención y el proporcionarles empleo?. Es la misma situación de nuestros connacionales que logran pasar ilegalmente a los EU, y por indocumentados,  son explotados y discriminados a trabajos que ningún ciudadano de ese país quiere hacer. 

Los expatriados se cuentan por miles, que aceptarán el trabajo que les ofrezcan y aceptar un techo dónde guarecerse en viviendas donde vivan más de seis personas. 

Esto es en el mejor de los casos, pero…y los delincuentes, que es innegable que también son parte de las caravanas, prepárese para soportar robos y otros delitos, en un estado donde la delincuencia ha adquirido su derecho de permanencia. 

Y no es que pretenda ser ave de mal agüero, pero es la triste realidad que se vive, nos gobierne el partido que sea, a mi modo de ver, a quien le tocará el paquete.

Que no es herencia de su antecesor, el todavía presidente electo Andrés Manuel López Obrador, que el primero de diciembre se colocará la banda presidencial.