Tiempo de los partidos



 

Es básico que todos los partidos políticos que pueden de Tamaulipas, queden alienados antes de que termine el año.

Aquellos que sean los seleccionados por las militancias para que operen a partir del 2020, tienen que lanzar la vista en forma directa al 2021.

La razón, es que habrá elecciones locales, para cambiar los Diputados de la Cámara Baja del Congreso de la Unión y los 43 presidentes municipales de Tamaulipas.

Esto por el lado de los partidos que no tienen problemas con el Instituto Nacional Electoral, como el PAN que tiene mayoría en la entidad, el partido Regeneración Nacional, que es la segunda fuerza o el PRI que anda tercero en las preferencias de los ciudadanos.

Los que son o serán dirigentes de partidos minoritarios como el Verde Ecologista de México, el de la Revolución Democrática, el del Trabajo, Encuentro Social, tiene mucho que hacer para negociar su presencia en las elecciones del 2021.

En el caso del Partido Movimiento Ciudadano, aunque el grupo que está en contra del actual representante estatal, Adolfo Cárdenas Gutiérrez, tendría que pensar muy bien si le dejan fuera de la jugada, porque es quien procede votos para que conserven el registro que hasta ahora tienen.

Por mucho que puedan hacer la Diputada Patricia Pimentel Ramírez y su compañero el legislador Federal Mario Ramos Tamez, jamás podrían generar los votos necesarios para que el llamado partido naranja pueda quedarse en el escenario.

Es más, requieren a la de a fuerzas, que Cárdenas Gutiérrez o su esposa la señora Mónica Dávila de Cárdenas, aparezca en las boletas electorales para alguno de los cargos que se disputarán en las elecciones del 2021, de lo contario, podrían perder el registro, como ha sucedido con el PRD, el Partido Encuentro Social y el Verde Ecologista de México.

Están a tiempo de pensarlo todavía y, en el caso de que Ramos Tamez se quede con la dirigencia del Movimiento Ciudadano, aquello que primero tiene que hacer, es no satanizar a Cárdenas Gutiérrez, por la razón sencilla de que, fue quien lo metió a la política y no movió un dedo para que los panistas no le hicieran el fuchi, cuándo anduvo en campaña como aliado de ellos.

Pero, también porque si no mete a las candidaturas al matrimonio Cárdenas Dávila, el Partido Movimiento Ciudadano dejará de tener movilidad en Tamaulipas y estará muy cercano el día en que, ni siquiera se hagan de recursos para pagar la renta de las oficinas que tienen en esta capital.

El PRD concretó ya el asunto de su dirigencia, están de nuevo aquellos que fueron desplazados por el nunca bien ponderado, exdiputado plurinominal de Nuevo Laredo, Jorge Valdez Vargas, es decir, Jorge Mario Sosa Pohl y Juan Manuel Rodríguez Nieto, ambos con la determinación de recuperar el terreno perdido, aunque en condiciones más difíciles, porque los grupos perredistas andan ahora en las filas del partido en el poder federal, Regeneración Nacional y será difícil en todos los sentidos hacerlos que vuelvan con los del llamado Sol Azteca.

Este inicio de semana, el equipo que se hará cargo de movilizar al PRD y alistarlo para las elecciones del 202, rindió la protesta de rigor ante Adriana Díaz Contreras, quien trajo la representación del comité nacional perredista, a un evento que fue anunciado desde la semana pasada y que, se llevó a cabo en la sede del comité estatal.

Por cierto, fue el punto de reunión de muchos perredistas que antes le dieron empuje al PRD en la entidad y que ahora, con unos años más a cuestas, tratarán de elevar el nivel de posicionamiento en la entidad, porque, Jorge Valdez Vargas y los perredistas de Tampico, lo dejaron en la lona, ya que, solo lo usaron y después quedó en el abandono.

Se trata de una Dirigencia provisional del PRD en Tamaulipas, la cual quedó a cargo de David Armando Valenzuela Arroyo y quien lleva como secretaria general a Martha Patricia Gutiérrez Palacios, quienes deberán de mantener la armonía de los grupos perredistas con la idea de que puedan lograr una buena dirigencia estatal el día que decidan sustituir la provisional.

Se trata de que todos los grupos participen, desde los llamados Galileos, los del Foro Nuevo, ADN y la llamada Nueva izquierda.

Si los partidos políticos posponen para el año que viene la renovación de sus dirigencias estatales, las cosas podrían complicarse para actualizar las dirigencias municipales, en el entendido de que, con urgencia tienen que echarse a andar, porque serán las que estarán en contacto directo con la militancia, a la cual debe de acudirse ya, de lo contario el voto se quedará suelto y en calidad de volátil para las votaciones del 2021, de tal forma, que, podría concentrarse en los dos partidos que más sufragios sacaron del 2016 para acá.

Alguien pudiera pensar que no hay prisa de nada, pero, en realidad, el proceso electoral del 2021, comienza en el mes de septiembre que viene, es decir, en 10 meses, por ello, habría que pensar en la preparación de las acciones partidarias para fortalecer la estructura durante seis meses, porque, los dos primeros del 2020, tienen que destinarlos a la conformación de los comités municipales o distritales, dado que, también se elegirán diputados federales en el 2021.

Es más, quizá pueda prolongarse la reestructuración de las dirigencias municipales hasta antes de la semana santa, es decir, para marzo y que, de abril a agosto, es decir cinco meses puedan reforzar la estructura y obtener el respaldo de militantes y simpatizantes, para que, una vez iniciado el proceso electoral, en septiembre, puedan echar cuentas positivas, cuándo acuda a que se apruebe su participación en las elecciones y que para dentro de un año lleven a las instancias electorales, el INE y el IETAM, las plataformas electorales e inscriban el formato que usarán para la selección de sus candidatos a los cargos que se disputarán en las votaciones de 2021.

Tiempo para la política si hay, pero, aquello que no puede desperdiciarse, es el tiempo para la organización de los partidos, porque, mientras no cambien las leyes es a través de ellos como se hace política.