Tejido social
Por: Brissa Hernández | 2018-03-05 04:24:11

Al hablar de este tema, viene a mi mente cómo ha ido evolucionando el ser humano para ser mejor persona pero también para tener maldad.

Lo que si me queda claro es que a veces por cuestiones de familia desde niños o niñas tienen que buscar salidas fáciles o por conseguir cualquier cosa que se requiera en su hogar trabajan de lo que sea e incluso comienzan a delinquir.

A menudo escucho como la sociedad de padres o madres le quieren echar toda la culpa al gobierno y si bien es cierto es responsabilidad de ellos crear programas para que los niños y jóvenes tengan actividades por hacer durante las tardes, así como facilitar la generación de empleos bien remunerados para que los padres brinden a sus hijos un buen futuro.

También son los padres responsables de brindar un entorno lleno de amor, paciencia y claro también de regaños si son necesarios, pero básicamente deben de ser quienes inculquen los valores y principios.

De nada sirve que el gobierno implemente tantos programas y demás para acabar con los malos caminos que a veces toman los jóvenes, o que intenten rescatar el tejido social, si cuando los padres deben poner mano dura no lo hacen y vaya que en la actualidad hace falta de vez en cuando el poder de la chancla, por qué con tristeza les digo que los niños, niñas y jóvenes de hoy le están faltando el respeto a sus padres y a sus madres, desintegrando más el tejido social.

Gerardo Peña, Secretario de Bienestar Social del gobierno de Tamaulipas comenta que cuando se empezó a trabajar en el estado noto que el tejido social estaba muy dañado y roto, por lo que se pusieron a jalar, poco a poco han podido disminuir esto, aunque dejó en claro que el cambio no es de semanas o días, sino de años.

Ese es otro punto que a veces la sociedad no ve o no quiere ver, pues piensan que el gobierno va a venir a solucionar todo lo que pasa en sus vidas y que de no hacerlo, será un mal gobierno.

Es por eso que te invito a que te pongas las pilas e intentes cambiar a México, a Tamaulipas, a Victoria, y a tus amigos, pero primero comienza desde tu hogar, para que veas como pequeños cambios hacen grandes diferencias.

Tampoco olvides que el dinero no da hijos educados, más que buscar darles todo lo material, no olvides que existen cosas que el dinero no compra como la amabilidad, el respeto, la empatía, las ganas de superación, el amor, entre otras cosas más que no las encuentras ni en las tiendas más elegantes que presumen tener de todo, es por eso que estos valores deben ser cosechados diariamente.

Si en el hogar no se percibe nada de estos buenos valores y principios, será difícil que se adquieran en la calle o en la noche en que los niños o jóvenes tienen que estar solos en sus casas porque sus mamás o papás no llegan.

¿O usted qué opina? Comentarios brissa.hernandez@hotmailmcom