Reelección azul



Tamaulipas está inmerso en un proceso electoral estatal. El 1 de julio elegiremos a 43 presidentes municipales.

Aunque son nueve partidos políticos los participantes, no serán 387 candidatos, porque éstos se han agrupado en alianzas nacionales, que se traducirán en candidaturas comunes en varios sitios.

Por ejemplo  el PRI, PANAL y PVEM que van juntos con José Antonio Meade para la presidencia de la república, podrían hacerlo en varios ayuntamientos.

Lo mismo puede ocurrir con el PAN, PRD y PMC, que  por rara que parezca esa alianza dadas sus ideologías opuestas ( derecha-izquierda) , se agruparon en torno a Ricardo Anaya y podrían repetirlo en algunos municipios.

También van juntos, en torno al eterno candidato Andrés López,  los partidos MORENA,  PT y PES,  también de ideologías contrastantes, en el caso del último con los dos primeros.

Habría que esperar cuantos y dónde serán los candidatos en coalición por parte de los institutos políticos y en cuales van solitarios.

A éstos tendremos que agregar los independientes que reúnan las firmas ciudadanas que prevé la Ley Estatal Electoral. Tenemos 23 prospectos, de los que podrían llegar unos 15.

Si en el 50 por ciento ( 22 municipios) fuesen candidaturas individuales de los 9 partidos, tendríamos  198 candidatos; en tanto que si en el 50 por ciento (21 municipios) fuesen en coalición, sumaríamos 63 más, así como15 posibles independientes.

Sería un estimado de 276 candidatos a presidentes municipales en Tamaulipas. Se ese tamaño puede ser la movilidad política local.

En el caso del PAN que es el partido mayoritario en la entidad, con mando en 24 de los 43 Ayuntamientos, están evaluando para decidir quiénes irán por la reelección.

Una alternativa posible por vez primera en el estado, para los  actuales alcaldes que tienen un periodo de dos años.

Ayer, en una reunión con periodistas, el dirigente estatal de ese instituto Francisco Elizondo Salazar, confió que podrían dar  la anuencia para buscar otro periodo por tres años a 15 ó 18 de sus alcaldes.

Aunque no precisó nombres de aquellas que tendrían ya el visto bueno ni de los que ya tienen el veto, surgió entre éstos últimos el nombre de Maki Ortíz Domínguez,  de Reynosa.

Aunque no lo da por descartado de manera tajante, si pone sobre la mesa de las valoraciones de su partido, el problema de orden familiar que enfrenta la jefa edilicia, por el proceso de investigación que abrió la Procuraduría en contra de su esposo Carlos Peña Garza.

Espinoso caso que tiene que ver con la clausura de un antro sin licencias que operaba en un predio de su propiedad en la zona de tolerancia (prostitución).

Otros municipios en los que los bonos de los alcaldes entre la comunidad no son gratos, de tal forma que no garantizan continuidad son  Andrés Zorrilla Moreno en Madero;  Alma Laura  Amparán en Altamira;  José Ríos Silva en San Fernando.

Mientras que en el caso de Nuevo Laredo, tiene que ver más con el crecimiento que pudieran haber registrado en los últimos meses personajes más cercanos a la elite azul que el actual alcalde Enrique Rivas Cuéllar.

En  aquella  ínsula, se afirma, que fue la suma del  trabajo del ex alcalde Carlos Cantú-rosas Villarreal y el nombre del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca en la boleta electoral.

Y ahora, ninguno de ellos tendrá injerencia directa o indirecta.