Presidente, dirigente y líder…
Por: Rosa Elena González | 2018-02-10 05:25:25

Puede haber muchas definiciones de lo que es un Presidente, un líder o un dirigente, pero hoy día hasta las más comunes o populares distan mucho de lo que son muchos encargados de partidos políticos a quienes el título les queda grande.

Presidente por lo general es una designación utilizada para identificar a la persona que dirige una reunión, sesión o asamblea de trabajo, igual el término se ciñe  a un funcionario público electo para dirigir un periodo en tal o cual administración, en diferentes actividades, desde el ejecutivo nacional, clubs sociales, partidos políticos hasta asociaciones diversas, pero en todas tiene voz y voto en la toma de decisiones, además de capacidad para la negociación.

Dirigente, es aquella persona que se ganó un lugar para ir al frente de alguna actividad, dirigir los esfuerzos de su gente y guiarles correctamente para que la organización o institución entregue buenas cuentas a quienes confiaron en ellos.

Líder, es una persona que tiene influencia sobre determinado grupo de personas porque son afines en sus ideologías, igual es aquel personaje con visión para dirigir por el camino correcto a quienes le siguen, bueno para conciliar y, claro, capaz de escuchar y consensuar para tomar decisiones que le beneficien a su agrupación.

¿Ve usted hoy un “Presidente” de algún `partido con esas características?, no, yo tampoco y créame que igual lo piensan hasta los mismos afiliados a tal o cual instituto político.

En la mayoría, por no decir todos, los partidos políticos, hoy día tienen al frente de ellos a personajes que pomposamente se ostentan como presidentes pero les encanta que les digan dirigentes o mejor aún, líderes aunque estén muy lejos de serlo.

La realidad es que la mayoría de ellos solo son encargados de la oficina de la presidencia de su partido, distan mucho de ser dirigentes, el título de líderes todavía les queda más grande, y eso de presidente solo es para firmar documentos porque en la toma de decisiones andan quedando mucho a deber.

La verdad es que cuando son el partido en el poder, los “presidentes” de los partidos solo son el clarín que sale al balcón a dar las buenas o las malas que marque el sistema, es decir, son quienes cacarean la indicación que les den, sobre todo en procesos electorales al “elegir” candidatos.

Cuando no están en el poder, la situación es peor, se han visto muchos casos más tristes en los que atienden la instrucción de quien gritan es su opositor.

No vemos a nivel nacional a ningún buen dirigente, ¿presidente?,  sólo en el nombramiento y están muy escasos de verdaderos líderes, la mayoría de los partidos políticos sólo cuentan con encargados, en las entidades no cantan mal las rancheras, andan en el mismo tenor.

Por eso es que igual hoy en día se puede decir que en la mayoría de los partidos políticos en lugar de presidentes hay mayordomos que se encargan de abrir y cerrar la puerta a los personajes que quieran una posición en el partido o entrar a una elección, esa es la función que tienen muchos encargados de la oficina de la presidencia de institutos políticos.

Lo peor es que uno que otro de esos “presidentes” no llegaron por méritos o por su gran simpatía, sino por las circunstancias, porque sirvieron para bajar del barco a otros, hasta recibiendo ayuda externa, es decir, de la oposición.

Ve como entre un presidente, un dirigente y un líder, aunque puedan tener el mismo fin, es mucha diferencia.

¿Conoce usted algún “presidente” con esas características acá en Tamaulipas?, exacto, uno que otro muy a fuerza alcanza a ser el mayordomo del partido. Aunque parezca, y seguramente fue el primero que se le vino a la mente no crea que estamos hablando de Sergio Guajardo, porque él hasta la llave trae perdida, se le están saltando hasta por las ventanas.