Permiso para matar



Sirva el título de este espacio como sinónimo de la película norteamericana, clasificada en el género acción, aventura, drama, ciencia ficción y fantasía, de la casa Warner Bros.

El título original de la cinta fue Tormenta de Fuego (2002), escrita por Alan B. MacElroy (Spawn), dirigida por Wych Kaosayananda y protagonizada por Antonio Banderas y Lucy Liu. Los críticos la señalaron como pésima, pero recaudó taquilla.

La síntesis de la cinta es que un agente del FBI y una de la CIA tienen la misión de destruirse mutuamente. Sin embargo descubrirán a un enemigo mucho más grande que ellos durante su misión.

Otra cinta con un título similar, estrenada en México en 1989, es la británica “Licencia para Matar” (Licenceto Kill 1989) considerada como la número 16° de la serie del legendario James Bond.

Los títulos de la referencia cinematográfica vienen a este espacio porque el jueves 8 de febrero, las redes sociales hicieron viral la expresión de un conductor-actor de Televisión Azteca, que desde su aparición en el programa dirigido y producido por Patricia Chapoy, Ventaneando, se ha caracterizado por ser un personaje muy irreverente.

Se trata de Daniel Bisogno, conductor de espectáculos de la televisora del Ajusco y actor cómico de la obra teatro Don Juan Tenorio, quien esta vez se vuelve a meter en problemas no solo con gente del medio del espectáculo, sino con el público nacional.

Algunos opinan que Daniel Bisogno tiene la sangre pesada, es muy irrespetuoso con sus expresiones referidas a algunos artistas o a un público determinado, como lo que al aire dijo el jueves, por la mañana, al reclamar a las autoridades capitalinas que debieran extender un permiso para matar a los ciclistas, peatones y motociclistas.

La justificación que hizo el ‘güero lechoso’ de TV Azteca a su aportación del asesinato, es por la prisa que en un momento dado Bisogno pueda tener al conducir su automóvil.

La nefasta declaración del conductor de Aztecas Espectáculos surgió durante una conversación en la que participaron también sus compañeros de escenario Atala Sarmiento, Mónica Castañeda y Pedro Sola, cuando discutían, en un segmento matutino, la forma de cómo arreglar los problemas de vialidad de la ciudad de México.

El remedo de gringo, además, dijo que no le gusta transportarse en metrobús y opina que es muy lamentable lo que el gobierno de la capital hizo en la avenida de los Insurgentes, porque la convirtieron en una calle del Moscú terrible.

Lamentablemente sus compañeros de escenario, Sarmiento y Castañeda, apoyaron los pésimos comentarios de Bisogno, añadiendo que la ciudad de México no es una ciudad diseñada para bicicletas.

En su afán protagónico del escenario televisivo, el conductor y actor de obras cómicas declaró muy seguro de sí mismo “Ni ciclistas ni motociclistas pueden ir por ahí… se los decreto yo”.

La reacción del público que vio y entendió el mensaje de Bisogno, de inmediato usó las redes sociales a su alcance, lamentando las declaraciones del conductor y obsequiándole adjetivos muy populares en nuestro país.

Algunos de los que dejaron mensajes contra Daniel Bisogno por su expresión de muerte a los ciclistas y motociclistas por “su prisa” por llegar, también aprovecharon el espacio para manifestar sus inconformidades contra el reglamento de tránsito, con los ciclistas y motociclistas.

Le recuerdo a usted que también el comentarista de espectáculos de Ventaneando de Paty Chapoy, en varias ocasiones fue acusado de homosexual, pese a que Televisión Azteca transmitió desde Acapulco, Gro., su boda con Cristina Rivapacio, los comentarios no cesan.

Para finalizar, le comento que es muy lamentable que gente con esta calidad humana no sólo tenga el espacio para expresiones en televisión a nivel nacional y todo pare ahí, en una ‘puntada’ del espectáculo.

 

En los vecinos del norte existe una Asociación del Rifle que tiene como objetivo luchar porque los ciudadanos del vecino país, puedan adquirir armas de diferentes calibres para ser utilizadas en su defensa, aunque ya hemos visto las consecuencias en centros comerciales, restaurantes, calles y hasta escuelas.