Ocaso de un Partido



Después de tanta ineptitud. Después de tanto nepotismo. Después de tanta corrupción. Después de tanta improvisación. Después de tanto tiempo de gobernar con amiguismo, protagonismo y soberbia, y de tanto engañar y  robar al pueblo, el pueblo se hartó y compró el ataúd al PRI.

El PRI nació el 4 de marzo de 1929 en el Teatro de la República de Querétaro, Querétaro. Supuestamente para retomar los principios de  la Revolución Mexicana de 1910 y de la Constitución de 1917. Este partido tuvo su época gloriosa al fundar las instituciones y expropiar el petróleo en 1936 y nacionalizar la electricidad en 1963.

Afirmaba el mártir de la democracia contemporánea, Luis Donaldo Colosio Murrieta, que no se concibe el México actual sin el PRI, pero eso fue ayer. Hoy vemos el resultado. El declive del PRI principió en 1982 con los arribistas tecnócratas  que hablaban inglés y conocían ciencia económica, pero desconocían el sentir, pensar del pueblo e ignoraban el territorio mexicano.

En este partido existieron hombres que dieron prestigio, brillantez y aportaron al progreso como Láazaro Cárdenas del Río, Adolfo López Mateos, Jaime Torres Bodet, Carlos A. Madrazo Becerra y Jesús Reyes Heroles. Son pocos los gigantes y son muchísimos los pequeños que llevaron a la tumba a este partido que tuvo sus años de gloria. Lo mancharon asesinos como Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echevarría Álvarez, recordemos 1968, y caciques como Gonzalo N. Santos que robó 87 mil hectáreas en San Luis Potosí. 

México es un cuerno de la abundancia, decía   un explorador que lo visitó  en 1808. El genial cómico Palillo concluyó que los políticos se llevaron la abundancia y nos dejaron el cuerno. El pueblo está cansado, harto y enojado con los partidos políticos que se llevan a su casa del extranjero, el dinero del pueblo.

Sabia Usted Que?

Murió mi amigo Ramiro de la Rosa Bejarano,  líder culto, valiente, orador de Colosio. Brillante en el debate, campeón nacional de oratoria. Alguna vez se le comparó con Ricardo Flores Magón de nuestros tiempos. Declaró a la revista PROCESO quién había asesinado a Luis Donaldo. Descanse en paz el hermano de la tribuna que supo  vivir de acuerdo a sus convicciones...La política es la ciencia que unifica esfuerzos y armoniza intereses para lograr mejores resultados en beneficio del pueblo…El debate es la deliberación de inteligencias y la discusión, la deliberación de ignorancias… Me despido parafraseando al poeta Salvador Díaz Mirón: sabedlo soberanos, próceres y mendigos. Nadie tendrá derecho a lo superfluo, mientras alguien carezca de lo estricto.