Números de Anaya



Ricardo Anaya Cortez, precandidato a la presidencia de la república por esa extraña alianza derecha-izquierda (PAN-PRD más PMC), estuvo el viernes por la tarde en el puerto de Tampico.

Congregó, de acuerdo a las reseñas de algunos colegas, entre mil 500 y dos mil personas de los tres partidos que conforman “Por México al Frente”.

Obligada era la presencia de los tres dirigentes de los partidos políticos que le respaldan.

En las gráficas difundidas por el PAN solo se aprecian a Francisco Elizondo Salazar e Ismael García Cabeza de Vaca, entre otros panistas.

Obvio que estuvo el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, acompañado de su esposa Mariana Gómez de García Cabeza de Vaca y algunos funcionarios estatales.

Por parte del PMC, estuvieron algunos directivos como Daniel Sosa, que aparece como delegado en la entidad, pero no el dirigente, presidente del consejo y mandamás de ese instituto, Gustavo Cárdenas Gutiérrez.

Sosa se encargó de difundir unas fotos en las que aparece y, además, la directiva albiazul y el gobernador y su esposa.

No aparecieron en las imágenes los directivos del PRD Alberto Sánchez Neri y Jorge Valdez Vargas, aunque sí estuvieron en el acto.

Quizá a Valdez todavía no le perdonan la postura que asumió siendo candidato a gobernador por el PRD, en contra del entonces abanderado albiazul, Francisco García.

Algo similar a lo que hizo el ex candidato del PMC Gustavo Cárdenas y que ahora la circunstancia le une en torno a Anaya, para lanzarle el confeti amarillo y naranja.

El precandidato albiazul se siente arropado por los tres partidos y en esa lógica asegura que la alianza que forman gobierna 16 estados (12 por el PAN), 16 capitales y 800 municipios, donde habita cerca de la mitad de los mexicanos.

Con esa numeralia, el compromiso de unidad y un discurso que busca descalificar en particular al precandidato del PRI-PANAL-PVEM, José Antonio Meade, busca posicionarse.

Lo que omite el ex dirigente nacional del PAN es que el resto de las entidades y municipios, así como el gobierno de la república es de extracción priísta.

Si esa lógica operara, estaría en la lona Morena, porque no gobierna ninguna entidad, su virtual candidato Andrés López, es el adversario a vencer.

Lo que intenta Anaya es ubicarse en el segundo sitio y, desde ahí, intentar crecer, porque en el contexto de la precampaña, se están dando desprendimientos de importantes panistas hacia Meade y de perredistas hacia López.

Por eso le urgía visitar Tamaulipas, en busca del respaldo del panismo estatal y de su líder Francisco García Cabeza de Vaca, quien le ratificó el apoyo con su presencia y al levantarle la mano.

Y de los votos de la elección pasada de Cabeza de Vaca y de sus bonos, se colgó Anaya al indicar que viene a asumir compromisos y trabajar de la mano del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca para recuperar la paz y tranquilidad.

El compromiso va a ser de mucho trabajo por Tamaulipas, vamos a trabajar de la mano del gobernador, un hombre valiente que como se decía en campaña y ahora reafirma: no se dobla, no se vende, vamos a recuperar juntos la paz y tranquilidad en Tamaulipas".

Y en el ánimo de abonar esperanza, señaló que con el binomio que formen él y el gobernador, para esta entidad “lo mejor está por venir”.

 

Habrá que ver si en los hechos, los panistas y perredistas del país le cumplen los dichos a Anaya. Y que no sigan las desbandadas a Meade y López.