Nuevos Líderes para el PRI



 

El Consejo Político Nacional del Partido Revolucionario Institucional acordó organizar el proceso para elegir a su próximo presidente del partido para el periodo 2019-2023. Por tanto, declinó la firma de un convenio con el Instituto Nacional Electoral, porque ello le significaría un gasto inicial de 230 millones de pesos y abrir la puerta a un alud de multas por inconsistencias en el padrón de militantes.

El nuevo dirigente tiene la difícil tarea de reconstruir al PRI, no sólo para salvar al partido sino también a la democracia del país, y formar parte de una oposición responsable, inteligente, valiente y decidida que permita a México mantenerse avante.

Debido al desarrollo de elecciones extraordinarias y ordinarias de este año en seis entidades, la autoridad electoral propuso que la fecha para la jornada interna del partido sea el 8 de septiembre, y que en consecuencia se replantee el calendario de actividades del proceso interno.

Gobernadores y liderazgos del PRI negocian un acuerdo político para empujar un candidato de unidad rumbo a la renovación de la dirigencia nacional. 

Públicamente han levantado la mano para dirigir el partido los priistas Ivonne Ortega y Ulises Ruiz, el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno, y el Dr. José Narro. 

Y aunque el Dr. Narro me parece buena persona, estoy consciente que en estos tiempos se requiere más que bondad para dirigir un partido que está viviendo el peor desprestigio de toda su historia.

No debemos culpar al partido de los errores que comenten las personas, eso me queda claro, el desprestigio del PRI se debe a actos de corrupción concretos que cometieron militantes del partido; pero hay que dejar muy claro que no es una lógica institucional o que en el partido se estimule a cometer actos indebidos.

Al parecer once de los doce gobernadores priistas del país ya se pusieron de acuerdo, y decidieron apoyar en la contienda al Gobernador de Campeche Alejandro Moreno quien está decidido a construir junto a todos los militantes  el mejor partido de México, la nueva alternativa política para todos los ciudadanos. 

Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador de Campeche, durante la Quinta sesión ordinaria del Consejo Político Estatal del PRI, recibió la aprobación del Consejo Político Estatal para su petición de registrarse como aspirante a la dirigencia de su partido.

Alejandro Moreno afirmó que se requieren líderes de verdad, con la claridad de lo que se tiene que hacer para ganar. “Un liderazgo al que no le tiemble la voz y tampoco la mano, con categoría política, que construya acuerdos y no tema perder. Se requiere un liderazgo que tenga la capacidad de reformar al partido, que no se conozca por un destape, que no venga de quien sabe dónde, sino que surja de la militancia, a través de un proceso interno de consulta a la base”. 

El político campechano de 44 años empezó desde abajo: En el PRI de Campeche fue presidente del Comité Directivo Municipal y Estatal de la Juventud Popular Revolucionaria por México; presidente del Comité Municipal, Estatal y Nacional del Frente Juvenil Revolucionario, y presidente del Comité Directivo Estatal en Campeche. Después fue secretario de Organización y secretario de Operación Política del CEN priista.

Antes de la gubernatura, desempeñó estos cargos de elección: síndico de Asuntos Jurídicos del Ayuntamiento de Campeche, dos veces Diputado Federal (2003-2006 y 2012-2015) y Senador (2006-2012).

Claro,  como mi Porfirio Díaz siempre decía, “solo se trata de que alguien pueda alcanzar el éxito para que los envidiosos busquen derrocarlo”, así que ahora ya hay un frente unido para evitar que Alejandro Moreno llegue a la Presidencia del Partido.

Ulises Ruiz, José Narro, Ivonne Ortega, y Ramón Martell ya están tratando de conformar un bloque para impedir según ellos la imposición de Alejandro Moreno en la Dirigencia Nacional, esperemos que esta lucha por la dirigencia no lastime más al ya tan desgastado Revolucionario Institucional.

Actualmente no hay una figura real de oposición que se enfrente al gobierno del presidente López Obrador, por ello es de vital importancia no solo para los priistas sino también para los mexicanos tener una oposición real, organizada y además valiente, que mediante consenso pueda ser el ancla que el país requiere para no sumergirse en un abismo de malas decisiones tomadas unilateralmente.