Ni te veo, ni te oigo…
Por: José Luis Castillo Gutiérrez | 2017-11-06 04:12:41

El ex diputado local, Eduardo Hernández Chavarría, hizo lo que debía, presentar su renuncia a la militancia del Partido Revolucionario Institucional, simplemente porque aspira a la candidatura a la presidencia municipal de Tampico y sabe que con Sergio Guajardo Maldonado ahí no tiene posibilidad de llegar ni siquiera a la precandidatura. Lalo Hernández, fue uno de los personajes que desde las dos últimas contiendas electorales aspiró a obtener el apoyo del PRI, para entrar en la disputa por la presidencia municipal del puerto, sin lograrlo, la balanza estaba inclinada a otros personajes de la política estatal. En su reciente visita a Tampico, Sergio Guajardo Maldonado, expresó su punto de vista sobre la renuncia del ex legislador, “lamento su renuncia, ya que el PRI le hizo la carrera”, dijo. Sin embargo, el ex legislador ha guardado silencio y parece poner en práctica el dicho popular de “A palabras necias, oídos sordos”, y antes de poner cuidado a los arranques del presidente del PRI, pareciera ocupar su tiempo en cosas mejores, sumar gente y avanzar en su proyecto. Colonias y sectores del puerto jaibo, conocen el trabajo de Eduardo Hernández, lo mismo lo vieron trabajar en las iniciativas que beneficiaban al puerto en sus tiempos de legislador, que en aprobar proyectos e inversiones para la zona conurbada, como el caso de los mercados, no se diga cuando tenía que entrarle con los apoyos desde su oficina de gestoría. Lo malo del ex legislador, fue no estar en los proyectos políticos de los líderes del PRI y de quien tenía el poder de este partido, quien dictaba la lista de aspirantes y suspirantes, también los nombres de los vetados. A Lalo, sus mismos “amigos” lo han traicionado, una dama perversa con relaciones políticas y con políticos de la zona, lo ha vendido varias veces, aun cuando ante él jura y perjura que son amigos. Al aspirante a la presidencia municipal del puerto jaibo, poco o nada le interesa si Guajardo, comparte o no su decisión de haber renunciado al PRI, porque se trata de alcanzar un proyecto al que tiene derecho y sobre todo trabajo para alcanzarlo y donde le ha quedado claro que tiene que ser desde otra trinchera, simplemente porque el PRI, está en manos de quien nunca lo dejó llegar y de la cual Sergio, forma parte. Con el paso de los días se espera se incremente el número de renuncias al tricolor, por muchos motivos, y aun cuando Guajardo, manifieste que buscará que los aspirantes sean más capaces y que representen la mayor posibilidad de triunfo en los comicios del 2018, la verdad, no creo en tanta belleza, simplemente porque en ese instituto político se sigue practicando la “democracia” de siempre y es casi seguro que otra vez se dicten los nombres de los palomeados, no de los personajes que merecen esta oportunidad, por eso Lalo de que se fue se fue y de que les gana, les gana.