Ni para dónde hacerse
Por: Jorge Vázquez Martínez | 2017-12-05 04:21:38

José Antonio Meade Kuribreña del PRI y Andrés Manuel López Obrador de MoReNa, saben y saben bien, que no hay mañana, el primer domingo de julio de 2018, uno de ellos será electo presidente de la República por la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas que acudan a votar en su favor, tanto uno como otro, tienen sus pros y contras, sin embargo el elector no tiene mejores opciones, uno de ellos será el sucesor de Enrique Peña Nieto. El primero de ellos garantiza cierta continuidad en el sistema de gobierno, el segundo crea expectativas e incertidumbre al mismo tiempo. 

Gobernar una entidad federativa es una cosa y gobernar a todo un país, es otra. Andrés Manuel López Obrador no fue un mal gobernante del hoy ex-Distrito Federal, sino todo lo contrario, su experiencia en ese sentido es su mejor carta de presentación, en tanto que José Antonio Meade Kuribreña durante unas dos décadas fue escalando peldaños en el escritorio de la burocracia federal en el rubro económico, social e internacional sin la experiencia de la representación popular, contrario a AMLO, que no tuvo la experiencia del conocimiento del escritorio donde se toman las decisiones nacionales. 

Sea como sea, gane quien gane, los partidos políticos y sus cúpulas son los que determinan todo tipo de candidaturas, mostrando un gran desprecio por la ciudadanía nacional que no es tomada en cuenta a la hora de seleccionar candidaturas, ya que “La Dedocracia” es la que impera en todos los partidos políticos de México y candidatos ciudadanos, auténticamente “Independientes”, pues de dónde, salvo una que otra muy honrosa excepción. El humor ciudadano en las elecciones juega un papel importante, sobre todo si se encuentra harto de una clase gobernante, cínica y corrupta, sea del partido político que sea, de ahí que luego salga peor el remedio que la enfermedad, ejemplos, el estado de Nuevo León con su “Bronco” de nombre Jaime Rodríguez Calderón, que resultó puro jarabe de pico, que no supo honrar su palabra y ahora anda de esquirol presidencial. 

 

Todo de todo: Para todos 

 

 

En las principales presidencias municipales de Tamaulipas, sus titulares femeninos y masculinos buscan la candidatura para su reelección. En el Sur, en Tampico, Magdalena Peraza Guerra, con el PRI o sin el PRI tiene la certidumbre de ser alcaldesa por tercera ocasión, aun y cuando el Gobierno del Estado soslaya su trabajo, aun cuando ella no se duerme en sus laureles y recurre a la Federación, en Madero y Altamira, el PAN no la tiene nada fácil para ganar una reelección, otro tanto ocurre en Mante, con una candidatura PES-PRI y lo que se acumule. Xicoténcatl depende de las negociaciones y acuerdos cupulares para que retorne el poder municipal al PRI, todo se cocina en México junto con candidaturas del PAN al Congreso de la Unión.

En la capital de Tamaulipas, en el municipio de ciudad Victoria, Oscar Almaraz Smer se dedica a su chamba de alcalde, a sus detractores y malquerientes responde con resultados con el mejoramiento de los servicios públicos y obras de beneficio colectivo, aparte de su labor de gestión de recursos, tanto ante el Gobierno del Estado de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, como ante el Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto, enero será el mes donde el Tricolor y Oscar determinarán su tipo de candidatura, independientemente de las trabas legaloides con las que se pretende frenar su candidatura, sobre el particular la tercer semana del mes en curso será clave. 

En Nuevo Laredo, con Enrique Rivas Cuellar, el PAN no tiene problemas para ganar la elección de presidente municipal junto con quien sea el candidato o candidata a la Diputación Federal, si ERC no es candidato, el PRI con su aun Diputada federal, con aprietos, podría tener oportunidad de triunfo electoral. Nuevo Laredo es uno de los principales municipios del país más pujantes, gran culpa de ello es el trabajo político-administrativo de Enrique Rivas Cuellar, sin temor a equivocarme, la neolaredense, es la mejor administración municipal del estado y a nivel nacional pelea por los primeros lugares. Por cierto, el presidente municipal de Nuevo Laredo, si la memoria no me falla, es el único en Tamaulipas que ha presentado su declaración patrimonial 3 de 3 de todos los servidores públicos municipales y estatales que cumplen con este requisito de transparencia que riñe con todo tipo de corrupción.

En Reynosa, la moneda está en el aire, el PRI o MoReNa puede ganarle la elección a la presidencia municipal al PAN y de paso las elecciones federales. “El Huachicolito”, también conocido como JR, es un activo de MoReNa con billetes, pero sin la honestidad y honorabilidad que tanto pregona Andrés Manuel López Obrador. La división al interior del PAN reynosense puede facilitarle las cosas al PRI, para recuperar lo perdido.

En Matamoros, el poder del municipio continuará en manos del PRI, con Jesús de la Garza Díaz del Guante, muy conocido como Chuchín.  El pastor del Congreso del Estado no es mal rival político, pero no le basta, el PAN no está unido. El poder político que se perdió en el Sexenio de Américo Villarreal Guerra y que a la fecha sigue perdido, tenemos casi la certeza de que continuará, aunque por lucha no quedará, muchos amarres y alianzas necesitaría hacer Chito García para vencer a Chuchín y que éste último cometiera muchos desatinos. Actualmente priístas y opositores, reconocen el trabajo y buen gobierno de Chuchín independientemente de contar con una aceptación popular inusual, aparte de la buena relación que mantiene con grupos e individualidades políticas de Matamoros, junto con sus buenos oficios de gestión ante la Federación y el Gobierno del Estado, sólo algo muy fuera de serie evitaría su reelección.