“Mundo libre y de paz”



 

Uno de los mayores retos de la sociedad de nuestro tiempo, sin duda es la violencia que en niveles desproporcionados se ha venido generando en los últimos años. 

Ocurre en el hogar, o también llamada violencia doméstica, dentro del contexto comunitario o social, en las escuelas o ‘Bullyng escolar´, la violencia en centros de trabajo, que van desde acoso laboral, hasta tratos denigrantes, también la de género, qué decir del feminicidio; la violencia ejercida en el ámbito político, así como una amplia variedad de tipos la violencia que afecta indiscriminadamente a las personas.  

Permítame decirle que no es todo, existe una especie que particularmente cala hondo, me refiero a la violencia ejercida en la niñez y juventud, por diferentes causas, muchas veces con terribles desenlaces como el suicidio. 

¿Sabía usted estimado lector que entre 55 y 62% de la población infantil sufre violencia, es decir 6 de cada 10 niños viven maltrato infantil, según reporte de UNICEF hasta el 2013?

Es inaudito que en plena era de la comunicación y los derechos humanos en pleno auge, exista este mal que afecta de un modo u otro a toda la población, pero que también aqueja a miles de niños y niñas, así como jóvenes que por su condición de vulnerabilidad, los expone precisamente a maltrato, violaciones, explotación y hasta incluso la muerte. 

Otro dato alarmante, es que 7 de cada 10 jóvenes viven o han vivido violencia en el noviazgo, 10.1% de los estudiantes de educación secundaria han padecido algún tipo de agresión física en la escuela y 5.5% violencia de índole sexual y 16.6% violencia emocional.

Nuestros niños y jóvenes, representan futuro, pero a juicio de quien escribe son el presente que debemos cuidar y apoyar precisamente por ser quienes se encargarán de nuestro mundo, en los años porvenir. 

Sin embargo a la sociedad pareciera estar avocada a muchas otras cosas, sin detenerse a reflexionar sobre este complejo y grave problema social, de tal modo que se plantee soluciones de fondo a esta cruda realidad que destruye el tejido social.  

No obstante, los gobiernos y autoridades deben atender eficazmente este asunto, a través de políticas de prevención y fomento de programas para su erradicación, es en el seno de la familia, donde se debe inculcar valores y desarrollar una educación basada en el respeto hacia sí mismo y nuestros semejantes. 

Es realmente triste, darnos cuenta que México ocupa el sexto lugar en América Latina, al tener un alto número de homicidios de menores; tan solo en los últimos  25 años, murieron asesinados diariamente dos niños o adolescentes, menores de 14 años, según la ONU. 

Y, eso no es todo, de acuerdo a la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos) reporta que nuestro país ocupa el primer lugar a nivel mundial, en abuso sexual en niños. 

¿Qué más necesitamos para actuar, como sociedad e integrantes de grupo familiar, o simplemente como individuos hombres y mujeres de bien, para abonar a contrarrestar la ola de violencia y los efectos devastadores que esta ejerce en todos los adultos, y con mucho mayor grado de afectación en nuestros niños, niñas y jóvenes? 

Al respecto, existen un amplio y vasto número de preceptos y normas protectoras, tales como la Convención sobre los Derechos del Niño, así como los Protocolos Facultativos sobre la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la Participación de Niños en los Conflictos Armados, así como el Protocolo referente a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de los Niños en la Pornografía, por cuanto hace a instrumentos internacionales. 

En el ámbito nacional, con la Ley de Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes, no empero el tema es mucho más complicado al no resolverse solamente con disposiciones jurídicas, sino que requiere de un plan integral entre la sociedad y el gobierno que garantice a la niñez y juventud un mundo libre de violencia y propicie un ambiente de paz para su desarrollo pleno.  

En virtud de que nuestros niños, niñas y jóvenes son la población más sensible de nuestra sociedad, es menester a juicio de quien escribe estrategias efectivas para la prevención social de la violencia y construcción ciudadana para la paz,  basadas en programas educativos como culturales, orientados a la humanización mediante arte, lectura, valores  desde los niños y jóvenes. 

Con esto indudablemente, se formaran mejores personas y ciudadanos que a la postre se conviertan en generaciones conscientes, sensibles y humanos por el bien de la propia sociedad y del mundo entero. 

En este sentido, aprovecho para anunciarles queridos amigos lectores, el lanzamiento de conferencia que su servidora tendré la oportunidad de impartir en la Feria Internacional del Libro de Monterrey, este próximo sábado 19 de Octubre en punto de las 19:30 horas, para quienes por esa fecha anden por tierra regia, los invito a Cintermex, donde hablaremos de como propiciar juntos para la niñez y juventud un “Mundo Libre y de Paz”. 

La autora es Escritora y Activista. Fundadora de Vive Mejor Ciudadano A.C. Impulsora de Sala de Lectura Infantil y Juvenil “Vive Mejor Ciudadano” Miembro Invitada del Consejo Académico Regional Noreste de las Universidades de Seguridad y Justicia de los Estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. Recientemente nombrada por parte del H. Claustro Doctoral Honoris Causa A.C. Coordinadora de Derechos Humanos para la Zona Norte del país.