Luz de Navidad
Por: Ginger Israel Cuellar Santillán | 2017-12-24 19:47:04

Hoy es Navidad, la fecha más importante del cristianismo, porque se celebra nada menos que el nacimiento de Jesús.

El clima de amor y de paz empieza a invadir las relaciones humanas y la atmósfera del trabajo, del hogar y de los lugares públicos en que conviven las personas.

Quienes tuvieron un año difícil, con pérdidas y dificultades, van abriendo su corazón a las emociones de consuelo, felicidad y esperanza que distingue a la Navidad.

La fraternidad del ambiente navideño, es propicia para que los que tuvieron un año próspero, de abundancia y de éxito, den espacio a la gratitud por las bendiciones recibidas y a la toma de conciencia de que otras personas, que no tienen una vida tan afortunada como la suya, necesitan de su ayuda, aliento y compañía.

Para los países y regiones donde hay guerra, la Navidad puede significar una tregua. Para quienes siendo familiares, se encuentran distanciados por rencillas y ofensas, estos días especiales dan la oportunidad para el encuentro y la reconciliación.

 Para quienes se encuentran enfermos, abandonados o postrados en su lecho, la celebración del nacimiento del Niño Jesús, le hace renovar su fe en los milagros.

Aunque las costumbres varían de un país a otro, todas tienen en común que hacen una reunión familiar para cenar e intercambiar regalos.

En la región norte del país, la tradición dice que los regalos que reciben los niños son obsequiados por Santa Claus, que es a quien le escriben una “carta” con sus peticiones.

En el centro del país, la carta es escrita a Los Reyes Magos y en el sur al Niño Jesús.

También en las diversas regiones de México, hay familias, pueblos rurales y barrios urbanos que luchan por mantener la tradición de las posadas, con sus procesiones, luces, velas, cohetes y cánticos para revivir las dificultades y pobreza de José y María que se acomodaron en un pesebre para que naciera el hijo de Dios.

Las comidas típicas de estas fechas son pavo, pierna mechada, tamales, romeritos y bacalao con las bebidas calientes de ponche y champurrado, y de postre ensalada de manzana con bombón y buñuelos.

Muchas personas desde fines de noviembre y principios de diciembre inician la instalación del Pino de Navidad y la decoración de sus casas.

Como cada año los pinos naturales son más caros, al final no importa el tamaño sino el hecho que padres e hijos lo elijan, instalen y adornen juntos.

Queridos lectores que son padres, les invito a que mantengan, recuperen e inculquen a sus hijos las tradiciones de Noche Buena y Navidad, pero sobre todo su significado profundo, que no es simplemente el de tener unos días de asueto, de pedir y recibir un regalo o de disfrutar una suculenta y abundante cena, sino de vivir la experiencia de unión familiar, de solidaridad humana y de comunión con lo divino a través de las palabras de aliento, abrazos y besos que hermanos, padres y amistades se prodigan en estas fechas tan especiales.

 

Un servidor a nombre de mi familia les desea una ¡Feliz Navidad!