Los dichos de Margarita Zavala



Dice Margarita Zavala que no fue soberbia ni capricho ser candidata, que esas no son las razones por las que dividió al PAN, ¿será? 

Definitivamente  era una buena carta en el PAN, también seguramente lograría más dentro que fuera de su ex partido, porque como independiente aunque logró convertirse en candidata, quizá no le alcance ni siquiera para una buena negociación. Se antoja imposible que gane la elección. 

Dentro del PAN por lo menos encabezaría la lista plurinominal de candidatos a Diputados federales o quizá hasta senadora pudiera ser para luego convertirse en la coordinadora de la bancada de ese partido pero como independiente no le alcanzará. 

Propios y extraños ven cómo una decisión mal tomada al haber abandonado al partido por el que tanto luchó y que igual le dio poder, fama y fortuna. 

Cierto, es bueno ver a una mujer en la lucha por la Presidencia de la República y por supuesto que como parte del género femenino nos gustaría que una de las nuestras llevara la batuta del país pero quizá en estos momentos no sean los tiempos, la muestra es que las encuestas la ubican en la cola y muy lejos del tercer lugar. 

No dudamos que pueda repuntar, quizá rebasar al tercer lugar, pero en tres meses, sin estructura, en las condiciones que está el país y con el machismo que aún hay en muchos municipios de nuestra nación es imposible que pueda convertirse en Presidenta de la República. 

Nadie duda de la capacidad que pueda tener, quizá incluso más que sus adversarios políticos, la situación es que para ella está complicado el panorama como independiente. 

Igual no dudamos que si se hubiera quedado en el PAN en la próxima elección ella fuera quien encabezaría la lista de los presidenciables, quizá para entonces las condiciones serian otras y pudiera convertirse en la primer mujer presidenta de este bello país pero sola no le alcanzará para mucho. 

Lo peor es que hoy muchos, sobre todo panistas, la ven como traicionera, que abandonó el PAN para fraccionar el voto azul y hacer perder a Ricardo Anaya, le reprochan que eso no es querer al partido que ella vio crecer y que también le dio poder. 

Margarita también asegura que no fue su capricho el que fraccionó al PAN, pero igual dice que México no se merece elegir de entre males el menor habiendo bien posible. 

Obviamente para Margarita el bien posible es ella, sería tonta si le echara porras a sus contrincantes, aunque vaya en la última de la fila está obligada a decir que es la mejor y que ganará la elección. 

La verdad es que no solo está obligada a promocionarse, echarse porras y gritar a los cuatro vientos que ella será quien resulte triunfadora el 1 de julio, todos los candidatos lo deben de hacer, mal harían si no, sería un tanto como declararse perdedores antes de que se dé la votación. 

Sin duda fue un parteaguas entre el antes y después de las primeras damas, llevó muy bien su papel, sin protagonismos, razón por la que se ganó el respeto y admiración de buena parte de los mexicanos, lamentablemente tal parece ahora ya no es la misma y aunque dice que no fue quien provocó la división del PAN todo la acusa, es obvio que su capricho y salida de las filas del blanquiazul hizo que aquellos que le eran leales a Felipe Calderón se fueran de Acción Nacional. 

Y si, su capricho puede beneficiar más a otros candidatos que a Ricardo Anaya o a ella misma porque, aunque se simpatice con el proyecto de ella, al ver que está muy lejos del tercer lugar muchos electores preferirán darle utilidad al voto. 

También asegura que ella es la mejor opción para formar un gobierno de coalición porque no tiene compromisos, no pocos le comprarán esa idea, menos porque es muy difícil que gane a los coaligados. 

En fin, esos son sus dichos y de ellos usted tiene la mejor opinión.