¿Lío entre Mandatarios?



La migración masiva proveniente de América del Sur y que tiene como paso nuestro país, ha puesto en jaque la relación entre los mandatarios de Estados Unidos y México. A grado de pensar en un cierre de  frontera, que a decir verdad a ninguno de los países conviene. 

Ahí tiene usted estimado lector por una parte al Licenciado Andrés Manuel López Obrador, quien ha mostrado reiteradamente compasión hacia los migrantes que pisan suelo mexicano en busca de una mejor calidad de vida, ofreciéndoles incluso trabajo y visas temporales. Por otra parte vemos a un hostil y agresivo Donald Trump, que a toda costa pretende que desde nuestro país se detengan los ríos de gente cuyo único objetivo es llegar a la Unión Americana. 

¿Cuál es la solución de fondo a esta problemática, en la que está en juego los derechos humanos por un lado, pero por otro los intereses económicos de ambos países?

Recordemos que México y Estados Unidos son socios, así que no solamente los une la geografía sino también uno de los Pactos de calado comercial más importantes de los últimos 20 años, nos referimos al T-MEC, antes Tratado de Libre Comercio. 

Ahora bien, todo este asunto, ha envuelto a los mandatarios de ambos países en un verdadero lío que comenzó con amenazas vía twitter, tal como acostumbra el republicano gobernante del vecino país del norte y aunque nuestro presidente con  espíritu conciliador se ha concretado a responder mensajes de amor y paz, ha desencadenado el tema de un cierre de la frontera. 

La medida, es drástica, por supuesto de parte del inquilino de la Casa Blanca. Pero: ¿Quién gana, y quién pierde, pero sobre todo que se resuelve con un cierre total o parcial de la Frontera México- Estados Unidos? 

Nadie gana, todos pierden y el problema continuará porque la migración es un fenómeno que viene arrasando con las famosas caravanas de migrantes y que en algún lugar deberán ser atendidos y darles la protección como derecho humano que les corresponde. El punto crítico es quien asumirá el costo de las masas humanas, sabemos que los gringos no están dispuestos a ello. 

Y México ¿Estará preparado para atender a nuestros hermanos hondureños y salvadoreños para proveerles lo necesario entre tanto deciden quedarse en el país o retornar a sus países de origen? 

Mientras esto se define, lo real es que la medida no es simple amenaza, cuando el mandatario gringo se dijo listo al 100% de cerrar la frontera. Y esa simple declaración ha iniciado a causar estragos en la fluctuante economía mexicana.  

Esperemos, no sigan retrasando un plan de atención integral a este problema público tan sensible, dado que de otro modo todos tendríamos que pagar un costo mucho mayor. 

 

La autora es Escritora y Activista. Fundadora de Vive Mejor Ciudadano A.C. Co fundadora del Comité Plural Noreste de México.