Libros de Texto



 

Hay muchas cosas que “papá gobierno” nos ha dado desde hace mucho tiempo, muchos de nosotros crecimos con esos privilegios, sin siquiera detenernos a pensar por un momento todo lo que ese beneficio implicaba en trabajo y esfuerzo, y que anteriores gobiernos bien o mal cumplían con el reto.

Uno de esos beneficios consiste en la entrega de los libros de texto oficiales y gratuitos  de la Educación primaria, los cuales deben de estar ya listos para ser usados el primer día de inicio de clases.

Para cada ciclo escolar, en el mes de mayo a más tardar se daba el banderazo de salida de los libros ya impresos para entregarlos a los estados; en los dos meses siguientes se continuaba con el proceso  para llegar a los municipios, incluso el Ejército y la Marina participaban  para hacer la entrega en las regiones más apartadas. Sólo de esta manera era posible que los estudiantes tuvieran los libros justo al inicio del ciclo escolar en el mes de agosto.

Pero hasta este 25 de abril, ni siquiera se habían otorgado todos los contratos para imprimir millones de libros, pese a que el proceso dura entre dos y cuatro meses. Apenas el jueves se dio el fallo de la contratación de papel y cajas de cartón.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, aseguró en una rueda de prensa, que las empresas se habían coludido para aumentar el costo del papel. “No están satisfechos y hacen bloques para presentar precios más altos, lo estamos viendo en el caso del papel para la edición de libros de texto, donde se están poniendo de acuerdo”, esas fueron sus palabras en una de las ya famosas conferencias mañaneras.

Sin embargo,  casualmente el Grupo Bio Pappel, de Miguel Rincón Arredondo, compadre y asesor empresarial de López Obrador, fue el feliz ganador del contrato por 221 millones de pesos con la Comisión Nacional de libros de Texto.

Tristemente, el gusto le duró muy poco a Miguel Rincón, ha sido tanta la presión de los medios de comunicación y redes sociales que el mismo presidente declaró este fin de semana que lo sentía mucho con su compadre,  pero no podía darle el contrato, -al  menos de manera oficial.

La revista Animal Político entrevistó a tres exfuncionarios de la SEP incluyendo al ex subsecretario de Educación Básica, Lorenzo Gómez Morín,  y todos coinciden que debido al desfase del proceso hasta este mes, los libros de texto llegarán a los alumnos en octubre o noviembre, debido a que no hay manera de acelerar el proceso de impresión de millones de ejemplares,  ni la logística de distribución.

De acuerdo a la revisión de comunicados e informes de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, encargada del proceso de producción y distribución de materiales educativos, ésta es la primera vez desde los dos sexenios previos que el retraso obedece al proceso de contratación. 

Con la cancelación del contrato al compadre, se retrasara aun más el término de la licitación y con ello el tiempo de entrega de este material básico para la educación;  el no entregar los libros a tiempo, representa una gran afectación a los alumnos, sobre todo a los más pobres, porque el modelo pedagógico del sistema educativo mexicano está basado en el libro de texto.

Definitivamente la Secretaria de Educación Pública ha minimizado el problema, a pesar que el Secretario Esteban Moctezuma Barragán trabajo en una televisora nacional y presumía de gran experiencia ante la resolución de contingencias.

Un maestro de Educación Básica o Primaria difícilmente podrá avanzar con el cumplimiento del programa sin el material necesario, en zonas rurales o de pobreza el problema se agudiza, pues no tienen la facilidad de acceder a bibliotecas o el internet; así que la frase de “primero los pobres” no aplicará para ellos.

Ya ni hablemos del factor prisa,  ese que puede intervenir para que nuevamente los libros de texto muestren errores en su contenido.

Aristóteles pensaba que “el educado se diferenciaba del no educado, tanto como el vivo se diferencia del muerto” que diría si viera a nuestros niños tan carentes de educación.