La suerte del IMSS



 

La renuncia de Germán Martínez Cázares a la Dirección General del Instituto Mexicano del Seguro Social al denunciar que algunos funcionarios de la Secretaría de Hacienda tienen una "injerencia perniciosa" en el Instituto prendió fuego en los ánimos de la sociedad mexicana.

El presidente Andrés Manuel López Obrador asegura que los problemas en el sector Salud son herencia de gobiernos anteriores, como una manera de justificarse ante el acoso de los medios de comunicación, pero había una gran diferencia, pues en el pasado con todo y la “corrupción” el Seguro Social funcionaba y daba atención a millones de mexicanos, considerando a los Hospitales “La raza” y “Siglo 21” como unos de los mejores hospitales de especialidades de México. 

La Secretaria de Hacienda por instrucciones del Presidente, decidió hacer  “ahorros” en diferentes rubros del sector Salud, sin pensar que los dichos ahorros en salud pública resultan escalofriantes; veamos algunos ejemplos: en el rubro destinado a la lucha contra el cáncer de mama en el sexenio anterior el presupuesto era de 40 millones de pesos, en el nuevo gobierno se reduce a cero pesos –creerán que la 4 transformación hace inmunes a las mujeres–  así como también se disminuye el presupuesto para el cáncer cèrvico uterino, cáncer de pulmón, hospitales neurológicos, entre otros…

German Martínez Cazares señalo en la carta que presento al Consejo Técnico del IMSS que “El presidente de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el ‘cargo’ que el 'encargo'".

El senador Germán Martínez estuvo consciente desde el principio que el sistema de salud mexicano tiene grandes éxitos, pero también muchas carencias, porque los presupuestos no alcanzan para dar una atención decorosa a todos los derechohabientes y ahora, con el traslado de los beneficiarios del Seguro Popular, el problema se incrementa.

El ex Secretario se dio cuenta que quien mandaba ahí no era el director del IMSS, sino los funcionarios de Hacienda que tienen una sola misión: recortar, recortar y recortar fondos para que el señor Presidente cumpla sus promesas de campaña y sus sueños presidenciales  como Santa Lucía, Dos Bocas, el Tren Maya, su equipo de béisbol; y vio las crueles acciones de quienes no ven seres humanos sino números, mientras él veía sufrimiento, enfermedad,  y muerte de los derechohabientes.

La reacción de su renuncia ya se veía  venir, porque el señor Presidente, que es totalmente inamovible a cualquier opinión que no sea la suya, no hizo ningún comentario sobre la primera renuncia de un importante miembro de su gabinete, como de costumbre se lavó las manos, culpó a las administraciones anteriores.

Lo terrible es que no es el IMSS, sino todo el sistema de salud el que vive una situación urgente que va más allá de lo imaginable, tal parece que en atención a la salud estamos como con cien años de atraso.

De acuerdo con los datos que han sido publicados, se han recortado no menos de mil doscientos millones de pesos en diversas áreas de la salud, sin siquiera evaluar el perjuicio que causan esos recortes a los seres humanos del IMSS, ISSSTE, los institutos nacionales y todos los hospitales y clínicas del país. 

En la Secretaria de Hacienda no saben que la falta de un control de coagulación para un enfermo cardiaco puede significar una muerte súbita; ni reconocen que una operación de cáncer que se tenga que retrasar algunos meses, acabará con la vida del enfermo; ni entienden que la falta de medicamentos retrovirales causará la muerte por VIH a muchos mexicanos, y así podemos nombrar innumerables ejemplos.

El presidente López Obrador ofreció disculpas por causar molestias en el abasto de medicamentos, se justificó diciendo que era parte de un “plan” para arrancar de raíz el régimen corrupto de injusticias y privilegios. Sin embargo ni Hacienda ni el señor Presidente quieren entender que los recortes en salud acaban con la salud de millones de mexicanos.

La salud no es cuestión de tiempo, ni de paciencia, quizás de esperanza en que un milagro restaure la enfermedad y la convierta en salud, pero no podemos solo sentarnos a rezar y esperar el milagro, el enfermo necesita su tratamiento.

La renuncia de German Martínez puso en evidencia el caos existente en el IMSS lo que originó que periodistas y medios de comunicación  presentaran a nivel nacional un diagnóstico y pronóstico sumamente difícil para los Hospitales del Sector Salud, estos reportajes que exhibían la realidad de los Servicios de Salud lograron  que el presidente Andrés Manuel López Obrador liberara el presupuesto de 800 millones de pesos que tenía retenido –sin poder culpar de ello a gobiernos anteriores– afortunadamente para los mexicanos en esta historia el presidente comprendió la magnitud del daño y enmendó su error.

El presidente de México prometió que al finalizar su sexenio los servicios de salud del país se parecerán a los de Canadá y Dinamarca, esperemos que así sea, porque al día de hoy se parecen más a los de Venezuela.